jueves, 9 de abril de 2015

FOTOPAREDÓN: Basura en El Cementerio




Este basurero está cerca de la panadería Cacique, pero la imagen se repite a lo largo  y ancho de las esquinas de El Cementerio, donde, al parecer, no son suficientes los contenedores ni los operativos de recolección de desechos sólidos. Urge la limpieza.




Aymara Villasmil 

aymavillas@gmail.com

martes, 7 de abril de 2015

Pasajera se queja de maltrato de aerolínea

Sentada junto a mi esposo en la nada confortable sala de espera del aeropuerto Arturo Michelena de Valencia el día 22 de este mes, escucho que alguien menciona mi nombre en voz alta. Además de mí, todos quienes estaban allí se enteraron de que mi persona era requerida por un funcionario de la línea Láser. 

¿El motivo? Sospechosa de llevar algo prohibido en mi maleta. Con mi conciencia tranquila me dirijo al lugar indicado, espero la revisión, previa violación del seguro que le había puesto a mi equipaje, el funcionario no encuentra nada, tal como yo preveía, y soy autorizada, ¿o puedo decir exculpada?, a regresar a la sala de embarque ante la mirada curiosa de varias personas, mirada que en esta época equivale a decir ¡“Bachaquera”!

Luego de tres días en mi isla, el día 26 fui nuevamente maltratada por un funcionario de la mencionada línea aérea. En el momento de chequear el equipaje fuimos obligados a dejar una botella plástica de 3 litros de aceite de oliva que habíamos adquirido. ¿Argumento? Está prohibido llevar ese tipo de sustancia dentro del avión. Le explicamos a ese funcionario que desconocíamos esa prohibición y hasta le propusimos que nos la comprara por la mitad del precio que nos había costado y solo obtuvimos la misma respuesta. No nos quedó más remedio que acudir a una persona de una dependencia en el aeropuerto que nos hizo el favor de guardarla a los fines de que en otra oportunidad la rescatáramos.

Al momento de estar haciendo la cola para abordar el avión una joven se acercó a mí en actitud nada cordial para advertirme que tampoco podía montar en mi equipaje de mano una botellita de vinagre de vino que adquirí en el aeropuerto, donde, dicho sea de paso, expenden varios artículos, entre ellos aceite de oliva, la misma sustancia que el funcionario del mostrador de Láser nos prohibió subir al avión.

Resignada ya ante tanto atropello veo venir hacia nosotros a una funcionaria quien me solicita mi pase de embarque. Se lo doy y me voy tras ella. Esta joven me pregunta acerca del incidente que había sufrido y me dice que ese procedimiento no debió ser así, que muy bien eso se pudo haber canalizado como carga y se ofreció de manera muy cortés a ayudarme a solucionar el problema. 

A esas alturas ya el mal estaba hecho y así se lo hice saber a la empresa de forma verbal, debido al atropello.

¿Hasta cuándo las personas que usamos y pagamos bien caros los servicios de una línea aérea tenemos que aguantar el ser sometidos a situaciones vergonzantes?  

Yoelina Mendoza

yoelinamendoza@hotmail.com

El proceso de enseñanza

La educación es un proceso en el que se involucran tres actores principales: padres y/o representantes, docentes y alumnos. Pero esto no significa que siempre se llegue a un feliz término.

Hay casos en donde el niño es excelente alumno, aunque no cuenta con padres ni maestros con una buena capacidad de enseñanza.

En el segundo caso están los niños con excelentes maestros, padres atentos y con un alto grado académico, los cuales buscan que su hijo logre un nivel universitario, y este no hace más que ser un alumno promedio y en algunos casos ni siquiera alcanza el grado superior. 

Por último tenemos los que cuentan con buenos docentes que están dispuestos a construir un ciudadano útil, dedicado y con valores para la sociedad, pero en este caso tanto el alumno como padres o representantes no están a la altura de la importante circunstancia que representa la formación académica.


Preocupa la falta de seriedad o de responsabilidad (como prefieran llamarlo) que tienen los encargados de la formación de los niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo, los días viernes baja la asistencia a las escuelas cuando en otras épocas ir los cinco días de la semana era importante y salvo alguna circunstancia de fuerza mayor dejábamos de asistir. Algunos padres o representantes deciden no enviar a los niños porque es “flojo” o simplemente no quiere ir.

Hace 20 o 25 años el hecho de que la maestra hablara con nuestros padres sobre nuestro comportamiento o rendimiento académico era motivo de un fuerte castigo o regaño, el docente era visto como alguien que educaba y formaba y lo que decía era santa palabra. Ahora más bien los padres van junto al niño a reclamarle al docente el porqué de una calificación, por ejemplo.

Definitivamente urge un cambio en la sociedad, porque no es posible que nuestros hijos crezcan pensando que todo se lo merecen. Es necesario que seamos conscientes de lo que estamos haciendo con nuestros hijos y no lavarnos las manos diciendo: “Ese no es mi problema”.

Enior Cabrera

Profesor

enior_cabrera@hotmail.com

FOTOPAREDÓN: Laguna de huecos

En el sector Las Salinas, calle La Democracia con Vista al Mar, Catia La Mar, estado Vargas, los turistas y transeúntes del lugar son recibidos por una laguna de huecos, sin contar con la basura en el sector.  Los vecinos ya están cansados de hacerle llamados a las autoridades municipales y nadie da la cara.



Rigoberto BUrgos

rigoburgos47@gmail.com

domingo, 5 de abril de 2015

Galipán

Si quiere conocer un lugar muy especial, vaya a Puerta de Caracas. Ahí hay un terminal de yips troncales que lo llevan hasta Galipán. Dígale al chofer que lo deje a la entrada del Picacho, que está semiescondida en la montaña. Hay una puerta de alambre cerrada que permite la entrada a pie por un costado, pues la tierra se ha ido desmoronado. Un pequeño sendero se enrumba por el medio del bosque, una ruta que utilizan las personas de Corpoelec cuando van a revisar las torres de comunicación.

Hay una única subida muy corta pero resbaladiza cuando está húmeda, no muy difícil de acceder. Luego, el camino es bello, va por todo el filo de la montaña, entre bosques y precipicios; los parapentistas lo utilizan mucho. El viento corre libre de uno al otro lado. Moras silvestres, rojas y jugosas se esconden entre la flora. Son muy dulces, pero cuidado con las espinosas ramas donde se insertan.

No llega a 2 km la caminata. Al final, se sube un cúmulo de rocas altas y una se instala en el punto más alto. Desde allí se divisa hasta los barquitos anclados en el mar. Bajando de la piedra por una orilla se llega hasta donde se encuentra una cuevita, utilizada por muchos para guarecerse del clima lluvioso o pernoctar, aunque eso último es un gran riesgo, por las visitas de animales atraídos por los olores u otras personas de no muy buenos instintos. 

De vuelta arriba se retoma el camino, pero esta vez hacia la caseta y las antenas. Allí se descansa y se ven los alrededores. Por ahí está un senderito angosto que le lleva a uno más abajo en la montaña hasta donde hay una pantalla receptora comunicacional; hoy está muy enmontado. Desde ese lugar se baja hasta La Guaira, no lo recomiendo porque la última vez se me hizo muy difícil debido a que se tiene que atravesar zonas de rocas desnudas muy empinadas y resbalosas, allí ocurrieron los deslaves. 

Este paseo es una opción para los que aman la naturaleza, pero ojo, de vuelta traigan consigo lo que lleven y no regresen con nada que no les pertenezca, como plantas, flores o animales; solo en fotos. 

Edilia C. de Borges

Montañista

edilia.cdeborges@gmail.com

FOTOPAREDÓN: Basura por todos lados


“Los habitantes de La Sabana, parroquia Caruao (Var), les exigen a las autoridades que recojan los desechos sólidos de la zona, pues atraen moscas y gusanos que impiden que los vecinos abran las puertas de sus viviendas por los malos olores. Además, proliferan las enfermedades. Queremos intervención de los ministerios de Salud y Ecosocialismo, Vivienda y Hábitat, y de la Corporación de Servicios Públicos de la Alcaldía de Vargas”.  


Consejo comunal La Sabana

consejocomunallasabana@gmail.com