miércoles, 9 de marzo de 2016

Fotoparedón: Hueco afecta vialidad


Desde hace varios meses un hueco dificulta el tránsito automotor en la calle La Guayanita, empalme desde la autopista Francisco Fajardo con el puente de Los Leones, municipio Libertador (DC). Cada día se hace más grande debido a un permanente bote de agua. El llamado es a la alcaldía a que solvente la situación.

José Ignacio González
nachogonzalezsotillo@gmail.com

La mujer base de la nueva economía


Yo, pecador, confieso que en muchos aspectos, pero sobre todo en la economía real hogareña, las mujeres me superan y la sacan de jonrón por el center field.

Aquí es donde un macho men, con complejo de semental del Hipódromo La Rinconada, me criticará y me dirá que tengo un tumbao a lo Palomino Vergara del siglo XXI. No es así.

La mujer, sobre todo la venezolana, tiene una capacidad para estirar la plata de la casa, porque paga luz, cable, agua, condominio, colegio, tarjetas de crédito y los honorarios del abogado que la divorciando del semental de La Rinconada. Y todavía le queda su real y medio.

La humilde mujer del barrio, madre soltera en muchos casos, de puros ovarios bien puestos en una ventanita de su casa, se inventa una sin haber estudiado economía, ni marketing, ni contabilidad de costos, ni nada de eso. Y allí monta una venta de empanadas, helados, pastelitos, jugo de naranja, arregla ruedos y de puro instinto hace que ese emprendimiento le dé para todo.

Y con el guiño de Dios, no solo es que lo hace sustentable. Sino que expande su modelo de negocio. Léase, echa el negocio pa’lante. Y esos hijos que la vieron solita levantar su negocito en la ventanita del barrio, no solo sobreviven sino que los lleva hasta la universidad.

En el caso venezolano, súmele ahora que hace largas colas no solo para comprar el sustento diario de sus chamos, sino busca la materia prima de su negocito, ¿de dónde saca el tiempo y el aguante? Yo creo que Dios debe ser mujer, a poco no.

La Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal reconoce como forma de organización socioproductiva sin mucha formalidad ni vericueto mercantil a la unidad productiva familiar, como una organización cuyos integrantes pertenecen a un núcleo familiar que desarrolla proyectos socioproductivos dirigidos a satisfacer sus necesidades y las de la comunidad (artículo 10, numeral 2).

¿Que está esperando el Estado para apoyar este tipo de emprendimientos e impulsarlos?

No espere más, organícese, estudie la ley y exíjale a su consejo comunal o a su comuna que, como emprendedora que tiene un proyecto, la apoyen. Es su derecho.

Mamá, abuela, tías, vecinas, alumnas, mujeres que hacen vida comunal (en especial mis chicas del CPAP 4F) y a mi Amor. ¡Ustedes son la base de la nueva economía de mi país!

¡Feliz Día de la Mujer!

Pedro Sandoval
sandoval.pm@gmail.com

lunes, 7 de marzo de 2016

Fotoparedón: Bote de agua en Coche


En el Centro Comercial de Coche (DC), litros y litros de aguas blancas se pierden, lo mismo sucede en las inmediaciones del Registro Civil de la misma parroquia. Llevamos meses esperando que Hidrocapital repare estas fugas.

Vilma Centeno
vilma_centeno@hotmail.com

Privadas de libertad

Agradezco a Últimas Noticias la gran oportunidad de pertenecer al Consejo de Lectores en Línea; mi primer escrito quiero dedicarlo a las privadas de libertad, sobre todo a las que se encuentran en Puerto Píritu, municipio Fernando de Peñalver (Anz).

Lo que refiero a continuación fue una propuesta del grupo de privadas de libertad del Centro de Coordinación Policial de Puerto Píritu, entregada al Instituto Estadal de la Mujer, Instituto Municipal de la Mujer y a la Fundación para el Bienestar Familiar (Fundabiefa), y consta de seis puntos:

1) Celeridad en sus procesos judiciales, donde hay una piedra de tranca. No hay suficientes defensores. Ni tienen información sobre sus casos.

2) Necesitan y deben recibir capacitación en algún oficio para que al lograr la libertad estén aptas para el trabajo, a pesar de la adversidad circunstancial que les depara la vida.

3) Realizar trabajo comunitario que les genere algún ingreso para costear sus necesidades y sirva para rebajar la pena.

4) Dignificación de la vida sexual; podrían contar con sitios privados, salubres y humanizados para este tipo de encuentros, así como tener en cuenta su control médico integral, suministro de anticonceptivos, vitaminas y otros medicamentos.

5) Mejorar la infraestructura, pues se encuentran seis mujeres, una de ellas embarazada de 6 meses durmiendo en cuatro colchonetas y con dos ventiladores en ese calorón oriental.

6) Recreación y ejercicios que les permitan mantener la salud física y mental.

El hecho de haber cometido un error y tener que pagar por él, no significa haber perdido
los derechos humanos fundamentales establecidos en el mundo.

En nuestra República Bolivariana de Venezuela podemos mejorar las condiciones de vida de esta población.

Ingrid Rada Romero
ingridrada1@gmail.com

martes, 1 de marzo de 2016

Fotoparedón: Basura Desbordada


En Altagracia de Orituco (Guá) abunda la basura en cada esquina. Los habitantes, molestos por la indiferencia de las autoridades, la arrojan a las calles para trancar el tránsito y llamar la atención. La petición es a la alcaldía y a la empresa de recolección para que se lleven los desechos a diario y así evitar la proliferación de enfermedades y plagas.

Franyelys Chilibertty
franyelys-1@hotmail.com

“Los viejitos también siembran”


Sí, señores, recordando una temporada que pasé en  el país más desarrollado del Mediterráneo, en 1983, donde aprecié su belleza al estar ampliamente sembrada, al extremo de que hasta el espacio entre los rieles de sus ferrocarriles y las cercas de protección estaban totalmente llenas de plantas para la alimentación de la población.

Entre mis recuerdos tomé la decisión de sembrar algunas maticas de tomates, pimentones y cilantro en el estrecho e ínfimo terreno de la Casa Hogar La Caridad del Cobre, ubicada en Los Palos Grandes, municipio Chacao (Mir).

Vista la generosidad de la tierra y disfrutando algunos de esos productos, incorporé en la labor a mis compañeros residentes de la casa hogar: Javier Asua y Gilberto Mendoza, con la colaboración del señor Felipe Gómez, todos entre los 60 y 86 años de edad. También los hijos del señor Asua nos han apoyado.

En el proceso de siembra obtuvimos apoyo de los directivos Douglas y Giovanny, de los vecinos que nos donaron tierra negra y del ingeniero Miguel Azuaje.

El proceso fue muy sencillo. Con paletas usadas de madera, procedimos a fabricar nuestra primera mesa de siembra, la cual efectuamos hace dos semanas en la platabanda de la casa, y estamos construyendo otras nueve para sembrar aproximadamente 500 plantas para nuestra alimentación.

La parte más linda de la iniciativa está en que ahora mis dos compañeros octogenarios suben muy temprano a la azotea pasando antes por mi cuarto diciéndome: “Vamos a ver cómo amanecieron nuestras plantas que, indudablemente, son como nuestros hijos”.

Aprovecho esta oportunidad que me brinda el diario del pueblo, Últimas Noticias, para agradecerles al ingeniero Miguel y a nuestros directivos, y para invitar a que todos los geriátricos del país nos acompañen imitándonos y desarrollando sus huertos urbanos con la seguridad de que la naturaleza los recompensará.

Norman Rodríguez Martínez
82 años
Paciente geriátrico
norman.rodriguezmartinez@gmail.com