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lunes, 30 de enero de 2017

Energía positiva

La vida está rodeada de aspectos positivos y negativos, que nos ayuda a aprender, a seguir adelante y a querer alcanzar nuestros mayores sueños. Si aprendemos a quejarnos menos por las adversidades y aprendemos a proyectar nuestra energía positiva al exterior, aprenderemos a vivir más felices y con ello, en todo lo demás, empezará a irnos mucho mejor. 

Generalmente, muchas personas tienden a anclarse en lo malo que les ha sucedido en el pasado, desaprovechando la maravillosa oportunidad de vivir y disfrutar el presente; o al contrario, hasta se desvelan en lo que podría sucederles en el futuro, de nuevo olvidando el día a día. 



Una de las terapias más recomendadas para aprender a manifestar la energía positiva es la meditación. Con un poquito de tiempo diario, pensando en nuestra vida, nuestras acciones y nuestro diario vivir, podemos lograr esa activación de energía que necesita nuestra cotidianidad. Allí debemos aprender a agradecer lo bueno y lo malo, lo recibido, lo que faltó, por la salud, por nuestros errores, por la vida misma y sus matices. 

Hemos inclusive visto, que una activación de energía positiva frente a enfermedades tan graves como el cáncer, ha logrado vencerlo, gracias siempre a la actitud positiva en la persona que lo padece. Definitivamente, sé agradecido, con tu fe, con la vida, con tu familia, pareja, amigos, el agradecimiento es una eterna fuerte de positivismo. Y muy importante, sonríe siempre, aunque no tengas ganas, para mí ese es el mejor generador de bienestar del mundo.

MANUELA ORTEGA Lic. En Administración Gerente Hotelera manuelaortega26@hotmail.com

martes, 15 de noviembre de 2016

El diálogo y su efecto en la sociedad



De acuerdo con la definición  del Diccionario de la Real Academia Española (RAE), “el diálogo es la plática, conversación, donde alternativamente se manifiestan ideas o afectos en búsqueda de una avenencia”, es decir, un entendimiento entre las partes.

En tiempos de crisis, el diálogo es la mejor herramienta para superar las adversidades y llegar a consensos que beneficien a todas las partes que intervienen. Su ejecución efectiva está en la voluntad
de los participantes; se debe negociar para logar acuerdos y, sobre todo, estar consciente que no siempre se puede ganar y no siempre se puede perder.

Lograr un entendimiento recíproco debe ser la premisa para solucionar una coyuntura o mantener una discusión próspera, de modo de evitar un conflicto bélico entre la partes que alteren la dinámica del resto de la colectividad.

Es necesario que todos los sectores sociales contribuyan y respalden la generación de un diálogo, siempre y cuando traiga resultados positivos y fortalezca el ejercicio ciudadano y la democracia protagónica de toda la nación. 

La plática debe trascender los límites de la política y de los discursos provenientes de los líderes de opinión; cada individuo tiene la responsabilidad y la capacidad de hacer del diálogo su instrumento de interacción social para mejorar su entorno y aportar en el bienestar del resto de sus compatriotas.

La paz de un país se alcanza solo cuando todos sus habitantes son capaces de aceptar sus diferencias e impiden que las mismas se conviertan en barreras para obtener el bien común, ayudemos a superar nuestros problemas y construyamos una mejor Venezuela para todos.

CÉSAR ALBERTO ALARCÓN

Estudiante de Comunicación Social

alarcon-blanco@hotmail.com

lunes, 31 de octubre de 2016

Cuentos de mamá Luisa



Una mañana como cualquier otra, nos levantamos tempranito para ir a San Sebastián de los Reyes mi abuela mamá Luisa, mi tía Kakan, mi madre Nina, mi tía, su esposo y mis tres primas. Era un viaje corto desde Caracas, pero largo para mí. Teníamos una casa pequeña a donde llegábamos casi todos los fines de semanas. Era alquilada para vacacionar.

Nuestros vecinos, el señor Rosendo y su esposa e hijos, siempre nos esperaban con alegría, con los brazos abiertos, como somos todos los venezolanos, alegres, dispuestos, amantes de las cosas sencillas: hamaca, café, arepas de maíz, sancocho y río. Y allí empieza mi cuento. Yo tenía unos 9 años, era muy delgada para mi edad , era de poco comer –como dicen, solo pasta, galleticas y golosinas–.Sopa, por favor, no me gustaba.

Ese día nos preparamos para ir al río, cerca de la casa de nuestro querido Simón Díaz, en el paso de los indios, como lo llamaban, en la camioneta de mi tío Francisco. Montamos todo para el hervido. Yo feliz, pues nos esperaba un maravilloso río, frío y cristalino; el olor de las matas, las piedras, ver pececitos pequeños, todos reunidos. Eso no tiene precio.

Se llevaron una lata de manteca, tomaron agua de río, se cortó las verduras con esmero, el pollo y las costillas. Cuando me llamaron a comer, me negué diciendo que no tenía hambre, que me había llenado el estómago con refrescos, y frutas. De vuelta a la casa , mi abuela
muy preocupada, sin cambiarse, aún con su cabello largo recogido, mojado, fue a calentar la sopa. Me la sirvió y comencé a jugar con la cuchara en el plato, con lo que llegué a colmar la paciencia de mi dulce abuela: “No comas que te van a llevar las hormigas, te vas a desaparecer”. Acto seguido, con los ojos cerrados, me dispuse a comer rápidamente. Uno es ingenuo a esa edad y yo me imaginé un ejército de hormigas comiéndome.

Aún me río del susto que llevé. No quería comer ese día, yo sentía que el río no es lugar ni para cocinar ni para comer porque uno se pierde la diversión y las horas pasan rapidito.

MARTHA GARCÍA

marthamila@hotmail.com




martes, 2 de abril de 2013

¿La creatividad puede sembrarse?


La creatividad es el principio básico para el mejoramiento de la inteligencia personal y del progreso de la sociedad, y es también una de las estrategias fundamentales de la evolución natural.
Si tenemos en cuenta que el ser humano se caracteriza por adaptar la naturaleza y lo que lo rodea a sus necesidades, comprenderemos por qué entonces en eso es central la creatividad: la capacidad de pensar en algo nuevo y mejor es lo que hace que la sociedad y la civilización humana avance en definitiva hacia nuevas y mejores formas, por lo cual siempre implica un ejercicio de mirar hacia un futuro a través de ese elemento que se crea.
La creatividad necesita interacción con las personas. Es importante reunir a las personas adecuadas, es decir, pensar primero quién y luego qué, no olvidándose de crear equipos interdisciplinarios, con ganas de imaginar, con ilusión y motivados. Las ideas existen para que sean discutidas y debatidas en equipos, que muestran los diferentes puntos de vista y la voluntad de colaboración de todos. Las ideas van y vienen, sin avisar.
Estas requieren tiempo para asentarse y proyectar o reflejar su esencia. Hay que ver la diversidad como una oportunidad. La diversidad es la madre de la creatividad. La observación, la investigación y la visualización son habilidades importantes e interesantes toda la información y el estímulo se convierte en inspiración.
En Venezuela, la sociedad productiva y el Estado deben estar plenamente identificados con que la creatividad aporta nuevas formas para analizar la naturaleza de un problema y para generar una amplia variedad de opciones para su solución, y de que esta es fundamental para el éxito de cualquier negocio y hoy, más que nunca, es clave para la supervivencia de las empresas y el Estado.
Lamentablemente, en el caso venezolano, la creatividad no ha estado en las prioridades de la mayoría de los gerentes.
Eso se debe, quizás, a que es considerada como algo intangible, elusivo y difícil de administrar, y estamos más enfocados en obtener eficiencias operativas de corto plazo, en vez de pensar en crear el futuro del país. Lo importante es dar la oportunidad a que esta se manifieste, tomar más seriedad lo que representa y saber usar adecuadamente el talento humano y su poder creativo.
Antonio E. Vallée Zea
Conservador de obra gráfica
Hab. Montecristo
antoniovallee@live.com