Esta fotografía fue tomada el jueves y hasta la fecha ya son tres meses que tiene ese hueco en la calle Chacao de Macaracuay, municipio Sucre (Mir), frente a las residencias Greco y Goya. Hidrocapital no nos da respuesta, los hemos llamado varias veces y no responden. Exigimos que nos solventen
esta situación.
Oscar Rodríguez
osmar1944@cantv.net
lunes, 8 de septiembre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
¿Dónde se educa y dónde se enseña?
Cuando analizamos a la sociedad donde vivimos podemos darnos cuenta sencillamente de que existe una diferencia entre dónde se educa y dónde se enseña.
La formación de ciudadanos responsables, honestos e integrados a la sociedad pasa a ser una tarea de donde se educa, porque es la familia como pilar fundamental de dicha sociedad, son ellos los encargados de generar responsabilidad y honestidad a esas futuras generaciones de ciudadanos para luego integrarlos a su entorno de vida.
Dejando por sentado que se educa es en la familia, los llevo a reflexionar sobre qué diferente sería una sociedad donde la responsabilidad y honestidad de cada uno de sus ciudadanos sea de 100%, tomando como ejemplo una sociedad donde tengamos todos los servicios básicos, la responsabilidad permitiría que estos servicios también estén al 100%, pues la responsabilidad de cada ciudadano encargado de cada servicio estaría al máximo. Pero la responsabilidad no puede ir sola, debe estar acompañada de la honestidad con que cada uno de ellos ejerce su trabajo. Ahora bien si la familia que integra a la sociedad está al 50% en responsabilidad y honestidad les aseguro que los servicios básicos estarán a ese mismo porcentaje.
Ejercer nuestros derechos también es cumplir con nuestros deberes, esta es una tarea donde se enseña, para que haya un buen funcionamiento de la sociedad, porque es en la escuela donde empezamos a conocer sobre los derechos y deberes que existen en la sociedad a la que nos estamos integrando como ciudadanos.
Dejando por sentado que se enseña es en la escuela y volviendo al ejemplo planteado, si se incorporan a la escuela ciudadanos al 100% responsables y honestos, teniendo en esta escuela docentes con el mismo porcentaje las tareas, exámenes y actividades escolares serán realizadas con esa responsabilidad y honestidad, las buenas calificaciones abundarían y la elevación de la calidad educativa permitiría egresar ciudadanos al 100% para desempeñar las actividades laborales que impulsarán el bienestar común y el funcionamiento excelente de la sociedad.
Ahora bien, si se incorporan ciudadanos al 50% en responsabilidad y honestidad y en la escuela pasan del 100% al 50% y de seguro las tareas, exámenes y actividades escolares estarán a medias, pues la responsabilidad con que las realizan sería baja y la honestidad no importaría. Dicha escuela egresará a su sociedad medios ciudadanos capaces de medio ejercer sus derechos e incapaces de cumplir con sus deberes, por lo cual su funcionamiento no generaría bienestar común o social.
Quiero llevar a la reflexión: ¿quiénes son los culpables de la sociedad que tenemos?, ¿qué porcentaje crees que tiene nuestra sociedad?, ¿qué porcentaje tienes tú en responsabilidad y honestidad?, ¿cumples tus deberes y ejerces tus derechos? Son preguntas que deberíamos hacernos cada día para ver cómo aportamos para mejorar la sociedad que tenemos, es nuestra tarea, no es de más nadie.
La formación de ciudadanos responsables, honestos e integrados a la sociedad pasa a ser una tarea de donde se educa, porque es la familia como pilar fundamental de dicha sociedad, son ellos los encargados de generar responsabilidad y honestidad a esas futuras generaciones de ciudadanos para luego integrarlos a su entorno de vida.
Dejando por sentado que se educa es en la familia, los llevo a reflexionar sobre qué diferente sería una sociedad donde la responsabilidad y honestidad de cada uno de sus ciudadanos sea de 100%, tomando como ejemplo una sociedad donde tengamos todos los servicios básicos, la responsabilidad permitiría que estos servicios también estén al 100%, pues la responsabilidad de cada ciudadano encargado de cada servicio estaría al máximo. Pero la responsabilidad no puede ir sola, debe estar acompañada de la honestidad con que cada uno de ellos ejerce su trabajo. Ahora bien si la familia que integra a la sociedad está al 50% en responsabilidad y honestidad les aseguro que los servicios básicos estarán a ese mismo porcentaje.
Ejercer nuestros derechos también es cumplir con nuestros deberes, esta es una tarea donde se enseña, para que haya un buen funcionamiento de la sociedad, porque es en la escuela donde empezamos a conocer sobre los derechos y deberes que existen en la sociedad a la que nos estamos integrando como ciudadanos.
Dejando por sentado que se enseña es en la escuela y volviendo al ejemplo planteado, si se incorporan a la escuela ciudadanos al 100% responsables y honestos, teniendo en esta escuela docentes con el mismo porcentaje las tareas, exámenes y actividades escolares serán realizadas con esa responsabilidad y honestidad, las buenas calificaciones abundarían y la elevación de la calidad educativa permitiría egresar ciudadanos al 100% para desempeñar las actividades laborales que impulsarán el bienestar común y el funcionamiento excelente de la sociedad.
Ahora bien, si se incorporan ciudadanos al 50% en responsabilidad y honestidad y en la escuela pasan del 100% al 50% y de seguro las tareas, exámenes y actividades escolares estarán a medias, pues la responsabilidad con que las realizan sería baja y la honestidad no importaría. Dicha escuela egresará a su sociedad medios ciudadanos capaces de medio ejercer sus derechos e incapaces de cumplir con sus deberes, por lo cual su funcionamiento no generaría bienestar común o social.
Quiero llevar a la reflexión: ¿quiénes son los culpables de la sociedad que tenemos?, ¿qué porcentaje crees que tiene nuestra sociedad?, ¿qué porcentaje tienes tú en responsabilidad y honestidad?, ¿cumples tus deberes y ejerces tus derechos? Son preguntas que deberíamos hacernos cada día para ver cómo aportamos para mejorar la sociedad que tenemos, es nuestra tarea, no es de más nadie.
Ricardo Machuca
billet210@hotmail.com
El sistema biométrico es una burla
El sistema biométrico me parece que es una gran burla al pueblo, además de una tangible demostración de ineficiencia del Estado, pues el Gobierno nacional con esto claramente está diciendo que no tiene la capacidad de combatir la enorme corrupción que se ha formado en su seno.
También creo que es una cortina de humo para desviar la atención, al analizar todo lo que supone implementar un sistema como lo están planteando, la infraestructura informática, la logística, las redes, todas esas cosas que deben funcionar para que este sistema sea sustentable y funcional, me parece bastante difícil que se lleve a cabo; sería más fácil producir y soltar los benditos dólares a los productores.
Además, habría que ver quién está detrás de toda esta locura, quién (o quiénes) se beneficiará (o beneficiarán) con la compra de las captahuellas y demás menesteres que se requieran para intentar hacer funcionar esta cachetada al venezolano de a pie.
Están estirando la cuerda demasiado y se va a reventar.
Ilvin Rojas
ilvinrojas@gmail.com
También creo que es una cortina de humo para desviar la atención, al analizar todo lo que supone implementar un sistema como lo están planteando, la infraestructura informática, la logística, las redes, todas esas cosas que deben funcionar para que este sistema sea sustentable y funcional, me parece bastante difícil que se lleve a cabo; sería más fácil producir y soltar los benditos dólares a los productores.
Además, habría que ver quién está detrás de toda esta locura, quién (o quiénes) se beneficiará (o beneficiarán) con la compra de las captahuellas y demás menesteres que se requieran para intentar hacer funcionar esta cachetada al venezolano de a pie.
Están estirando la cuerda demasiado y se va a reventar.
Ilvin Rojas
ilvinrojas@gmail.com
LICEO EN ABANDONO
La Unidad Educativa Nacional Juan Antonio Pérez Bonalde, ubicada en la calle Padre Arroyo, sector El Rodeo, municipio Tomas Lander, Ocumare del Tuy (Mir), está totalmente abandonada, llena de monte por todas partes, las paredes y la cerca de la entrada está rota y también están deteriorados los alrededores y la parte de atrás del liceo.
Franz Freites
correodeparosca@hotmail.com
Franz Freites
correodeparosca@hotmail.com
lunes, 1 de septiembre de 2014
¿Y los peatones?
Realmente da risa cuando uno transita por los diferentes bulevares de la ciudad capital, en esos que en los últimos años hacen llamar “espacios recuperados para el libre tránsito de los peatones”, porque lo menos que uno observa son peatones.
Hay muchos ejemplos, aquí les dejo algunos. En el bulevar ubicado entre las esquinas de Madrices e Ibarras, centro de Caracas, municipio Libertador, el espacio lo ocupan las diferentes líneas de mototaxistas, y los empleados de lo que llaman Venezuela Productiva lo usan como un estacionamiento para sus motos, y muchas veces, también encuentras camiones descargando mercancía para los comercios ubicados a los lados del bulevar.
Lo mismo ocurre de Salvador de León a Doctor Paúl (cerca del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria), donde se corre el peligro de ser arrollado por un motorizado o por un vehículo propiedad de algún empleado del ministerio que vaya a su estacionamiento, o simplemente por un carretillero apurado por llegar a descargar su mercancía.
En el bulevar de Sabana Grande pasa igual, con la diferencia de que allí, además de los motorizados que circulan, encuentras varios grupos de personas atravesadas en la vía “disfrutando” de un acto de magia o teatro, o de un músico callejero.
En Catia, además de las motos, encuentras que en los parques que colocaron para el esparcimiento de los niños, la mayoría de las veces son utilizados por los indigentes y personas de malos hábitos como espacios para dormir y hacer sus necesidades.
Realmente, los peatones necesitamos más espacios para caminar y nos merecemos más respeto, pues ya es bastante desesperante tener que vivir esquivando a los motorizados, autobuseros y conductores que no respetan las señales de tránsito para también tener que ceder el poco espacio que nos han dejado en los mal llamados “espacios recuperados para peatones”.
Irina Arráiz
Habitante de El Hatillo (Mir)/Comerciante
polarico2011@gmail.com
Hay muchos ejemplos, aquí les dejo algunos. En el bulevar ubicado entre las esquinas de Madrices e Ibarras, centro de Caracas, municipio Libertador, el espacio lo ocupan las diferentes líneas de mototaxistas, y los empleados de lo que llaman Venezuela Productiva lo usan como un estacionamiento para sus motos, y muchas veces, también encuentras camiones descargando mercancía para los comercios ubicados a los lados del bulevar.
Lo mismo ocurre de Salvador de León a Doctor Paúl (cerca del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria), donde se corre el peligro de ser arrollado por un motorizado o por un vehículo propiedad de algún empleado del ministerio que vaya a su estacionamiento, o simplemente por un carretillero apurado por llegar a descargar su mercancía.
En el bulevar de Sabana Grande pasa igual, con la diferencia de que allí, además de los motorizados que circulan, encuentras varios grupos de personas atravesadas en la vía “disfrutando” de un acto de magia o teatro, o de un músico callejero.
En Catia, además de las motos, encuentras que en los parques que colocaron para el esparcimiento de los niños, la mayoría de las veces son utilizados por los indigentes y personas de malos hábitos como espacios para dormir y hacer sus necesidades.
Realmente, los peatones necesitamos más espacios para caminar y nos merecemos más respeto, pues ya es bastante desesperante tener que vivir esquivando a los motorizados, autobuseros y conductores que no respetan las señales de tránsito para también tener que ceder el poco espacio que nos han dejado en los mal llamados “espacios recuperados para peatones”.
Irina Arráiz
Habitante de El Hatillo (Mir)/Comerciante
polarico2011@gmail.com
ASÍ PONE LA LLUVIA AL PUENTE SUCRE
Cada vez que llueve se forma esta inmensa laguna sobre el puente Sucre, ubicado en la avenida Fuerzas Armadas, municipio Libertador (DC), poniendo en peligro la estructura del puente, y causando así un gran problema para los habitantes del sector. Las busetas no se detienen en sus respectivas paradas para evitar caer en la laguna.
Pepe Sánchez
pepesanchez0716@gmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



