miércoles, 30 de noviembre de 2016

La perinola, el yoyo y el ajiley.

En tiempos de nuestra niñez y adolescencia, solíamos jugar de acuerdo a su moda al papagayo, trompo, metras, yoyo, y la perinola. El asunto es que muchos de estos tradicionales y sanos juegos, por su contexto y el tiempo que se dedicaba para establecer una sana competencia, no eran permitidos a la hora del receso en las escuelas.

El papagayo, por la exigencia del mismo en logística de espacio y tiempo. El trompo, por el peligro que representaba si se enredaba en el pabilo y pudiera golpear a un compañero o compañera.

Las metras o canicas, porque requería destinar un espacio en el piso para establecer la dinámica partidita de rayo, pepa y palmo o el hoyito. Los que se permitían era el yoyo y la perinola. El primero, estimulaba una sana competencia que consistía en mostrar quién tenía más variedad de figuras con el instrumento. En ocasiones se hacían competencias en los actos culturales como relleno en los eventos programados. La perinola, por su característica, se permitía en la hora de receso; su competencia consistía en mostrar quién acertaba más en martillo, perinola o palito.

En estas competencias solo estaba en juego la habilidad de cada muchacho, sin que en ellos estuviera de por medio valor monetario alguno en el sano reto de demostración de habilidades.

En la actualidad, los estudiantes de bachillerato, incluyendo los que cursan primero, segundo o tercer año (por el color azul del uniforme), se colocan en las plazas públicas (Washington) y en las adyacencias de las estaciones del Metro (Artigas) a jugar cartas, “ajiley”, observándose la manipulación de dinero.

Asunto que debe llamar a la reflexión, toda vez que de ello solo se espera una adicción a los juegos de envite y azar, que tanto daño ha generado a un número muy elevado de padres de familia en nuestra sociedad.



JOSÉ RAFAEL ÁLVAREZ
Educador
Alvarez1307@hotmail.com

lunes, 28 de noviembre de 2016

Legado de Uslar Pietri.

    


     En 1990 el doctor Arturo Úslar Pietri sacó del horno su última novela, titulada La visita en el tiempo. Una novela histórica que nos habla de la vida de don Juan de Austria, quien era español nacido en Alemania, hijo natural del emperador Carlos V y de la alemana Bárbara de Blomberg.


     Nos recrea la obra sobre la interesante vida de don Juan de Austria –como dije anteriormente–, quien había permanecido en sus primeros años de vida bajo el tutelaje secreto del mayordomo don Luis Quijada, hasta que, siendo un niño, fue llamado por el emperador y bajo testamento fue reconocido
como miembro de la familia, posteriormente, por la nobleza española y por su medio hermano el rey Felipe II, quien le da el nombre de Juan de Austria, en vez de Jeromín, que era su nombre original.


     Juan de Austria escribió con su nombre las páginas de la historia al dirigir y salir victorioso con la escuadra española, en la batalla naval de Lepanto, en el Mediterráneo, contra los turcos –Imperio Otomano–, y frenarles su avanzada hacia Europa.


     El doctor Úslar Pietri nos habla del héroe juvenil, cuya obra creció con el transcurrir del tiempo como un personaje trágico, que en su breve vida resalta la particularidad de ser un hijo natural en medio de las limitaciones.

     La corta existencia de don Juan de Austria, Uslar Pietri nos la retrata como un conflicto nunca resuelto entre el sueño y la realidad, entre lo que espera y lo que logra, entre lo que parece ser y lo que es; su paso por la historia es uno de los más dramáticos, contrastados y dolorosos.

     En La visita en el tiempo, el maestro Arturo Uslar Pietri ha devuelto a su conflicto existencial esta conmovedora figura histórica. La historia, la novela, la psicología, la rica complejidad del siglo XVI español, se combinan en esta obra que devuelve a su apasionada vida la figura de don Juan de Austria. 

     Merecidamente se ganó el premio Príncipe de Asturias en 1990 y nos legó esta obra, que hoy no dudo en recomendar su lectura por ser una de las más importantes de nuestro idioma.

LUIS RAPOZO
luisalfredorapozo@gmail.com


El último chapuzón.

     El último chapuzón era como un permiso o un preaviso que nos daban nuestros padres para volver a zambullirnos por otro rato en ese torrente de alegría que significaba el río. Tiempo y realidad siempre trabajan en llave para arruinar nuestra felicidad.

     Nuestros viajes al río con mis primos y tío pueblan mis recuerdos de niñez en vacaciones. Había un río en Cúpira, estado Miranda, en cuya corriente se formaba una especie de cortina de agua; mi tío no dejaba que lo atravesáramos, y, a la vez, excitaba nuestra imaginación lo que allí hallaríamos: un tesoro, un encanto, una sirena, y nos contaba que para hacerlo teníamos que encontrar primero un bagre, torcerle el pescuezo y obligarlo a que nos permitiera pasar. Con esa historia nos detenía. Y nos mantenía ocupados, hasta que con los juegos nos olvidábamos del asunto.

     Una tarde, a mis doce años, me lancé en lo que significó el último chapuzón de mi niñez. Armado con la audacia de la pubertad me decidí a atravesar la cortina de agua, solo para descubrir a mi primo Juancito con su novia. No me oyeron entrar ni salir, y si me oyeron se hicieron los locos.

     A veces vuelvo al río; aún conserva esa magia especial para mí, invencible en su camino, y aunque la cortina de agua ya no está, me parece que el bagre de mi tío sigue allí ganándole la partida a la realidad y al tiempo. Dicen que el canto del río no acaba en su orilla sino en el corazón de aquellos que lo amamos.





ELY CARRANZA                                                                                                                                 
eleyscarranza70@gmail.com

lunes, 21 de noviembre de 2016

El Contragolpe de Goya.

Cada vez que Zamurito, apodo con que se conocía a Pablito Fuente, salía de rumba, Gregoria, su mujer, quedaba aterrada en su humilde vivienda, pues bien sabía que llegaría al siguiente día, borracho, sin un centavo en los bolsillos y formando problemas, sumamente agresivo con ella y a veces contra sus hijos.

Todo el sector de Las Rurales, en Punta Cardón, conocía el drama en que se desenvolvía la desventurada Goya –así la llamaba todo el mundo–. Iban pasando los días y los meses y con ellos llegaban más muchachos a la familia. La prole aumentaba junto con las dificultades.

Goya se envalentonó y se atrevió a enfrentar a Zamurito, a quien le recriminaba su irresponsabilidad permanente y sus faltas de respeto al entorno familiar. La respuesta fue inmediata: “Toma lo tuyo”, seguido de una trompada que zampó al piso a la desventurada mujer.

Una vez que Goya estaba ensu casa, ubicada frente a las aguas de El Golfete de Coro, se le acercó su compadre Mile Medina, conocido líder del sector y hombre de gran sensibilidad social, y propuso darle una lección definitiva al desconsiderado Zamurito, le ofreció su apoyo y el de la comunidad. Por supuesto, Goya aceptó.

Llegado el viernes, Zamurito se acicalaba para salir a su rumba semanal y ordenaba a su mujer que le tuviera preparado a su regreso un buen plato de sopa y “mucho cuidado” si no lo tenía.

Regresó el domingo en la madrugada, sumamente ebrio, se acostó en su chinchorro y cayó dormido. De inmediato, llegaron los vecinos, previamente preparados, y le cosieron el chinchorro de tal manera que no pudiera salirse.

Luego llamaron a Goya, le entregaron un rabo de raya y le dijeron: “Es tuyo, desquítate”. La rabia de la mujer no se hizo esperar. Empezó a darle latigazos a diestra y siniestra. El infortunado dentro del chinchorro se revolvía como una culebra, pero no podía salir. Juraba por su madre portarse bien.

Y así fue. Hoy, Pablito y Gregoria viven felices gracias al contragolpe.

MIGUEL VÁSQUEZ
mivasquez7@hotmail.com

martes, 15 de noviembre de 2016

El diálogo y su efecto en la sociedad



De acuerdo con la definición  del Diccionario de la Real Academia Española (RAE), “el diálogo es la plática, conversación, donde alternativamente se manifiestan ideas o afectos en búsqueda de una avenencia”, es decir, un entendimiento entre las partes.

En tiempos de crisis, el diálogo es la mejor herramienta para superar las adversidades y llegar a consensos que beneficien a todas las partes que intervienen. Su ejecución efectiva está en la voluntad
de los participantes; se debe negociar para logar acuerdos y, sobre todo, estar consciente que no siempre se puede ganar y no siempre se puede perder.

Lograr un entendimiento recíproco debe ser la premisa para solucionar una coyuntura o mantener una discusión próspera, de modo de evitar un conflicto bélico entre la partes que alteren la dinámica del resto de la colectividad.

Es necesario que todos los sectores sociales contribuyan y respalden la generación de un diálogo, siempre y cuando traiga resultados positivos y fortalezca el ejercicio ciudadano y la democracia protagónica de toda la nación. 

La plática debe trascender los límites de la política y de los discursos provenientes de los líderes de opinión; cada individuo tiene la responsabilidad y la capacidad de hacer del diálogo su instrumento de interacción social para mejorar su entorno y aportar en el bienestar del resto de sus compatriotas.

La paz de un país se alcanza solo cuando todos sus habitantes son capaces de aceptar sus diferencias e impiden que las mismas se conviertan en barreras para obtener el bien común, ayudemos a superar nuestros problemas y construyamos una mejor Venezuela para todos.

CÉSAR ALBERTO ALARCÓN

Estudiante de Comunicación Social

alarcon-blanco@hotmail.com

viernes, 11 de noviembre de 2016

Una relación llena de amor bonito

Ayarí Contreras.- Hay  cuentos de cuentos. Diferentes estilos para expresarlos. Ahora les contaré está historia:
Alex el león es el rey de la selva urbana, es la atracción estelar del zoo neoyorquino de Central Park.  Ama su zona de confort, elegante, serio, medio terco, él está convencido que es poco divertido, estable, con miedo al fracaso y a vivir cosas diferentes, romántico en silencio, dormilón, medio flojo, un poco responsable, de poco hablar, de poco escribir, pero cuando lo conocen desde el alma, suele ser una persona diferente a la que él cree que es. Está conforme con lo que le rodea.  Sin embargo le encanta sentirse amado y aunque es tímido para algunas cosas, por alguna razón de la vida Marty generó en él una confianza tan sincera, que comienza a expresar  sentimientos hermosos y sinceros, hasta el punto de decir  “te amo”.  Nada fue falso ni engaño, pues los ojos no mienten cuando el corazón habla.
Marty no es muy amante de hacer siempre lo mismo, es auténtica, audaz,  emprendedora  y segura de que la vida tiene mucho que ofrecer para conocer, explorar y aprender, ama la música y le dedicaría miles de canciones para Alex, pero le da pena, le encantan las aventuras al aire libre por ser una enamorada de la naturaleza, aprecia la verdad y se motiva con el amor. Se  ha dejado llevar por la  curiosidad y escapa del zoo para conocer  el mundo, con la intención de volver  y poder abrazar a ALEX, ya que no habrá despedida, respetando la decisión de que él no quiere ni desea que exista. Su nuevo destino es inspirado por Alex, por ende no podrá olvidarlo ni sacarlo de su mente y menos de su corazón, durante los próximos años de su vida y más allá.
Luego de casi 22 años, llegó un día donde Alex  le regaló nuevamente  a Marty esa mirada tan tierna en conjunto con esa dulce sonrisa, natural, bella y auténtica. En ese instante Marty  detalló que en sus lindos ojos,  brillaba un gesto de amor bonito, de amor sincero y ratificó que definitivamente por alguna razón inexplicable llegó a formar parte en esta aventura denominada Vida en Madagascar. Fue en ese momento, cuando ambos comprendieron que habían avanzado, tal como dijo Alex aquella noche en aquel  lugar perfecto donde conversaban, lel cual Marty denomina: zoológico.
Comenzaron una bella relación, no alcanzan las líneas de este escrito para  detallar todo lo que ambos lograron, pero definitivamente las relaciones son de dos, ambos deben estar de acuerdo en mantenerse unidos, que no significa necesariamente vivir juntos. Ninguno ha podido terminar por siempre el ciclo, por más que intenten separarse, no pueden. Aunque ha faltado valor para estar en los momentos donde uno necesita más del otro, siempre  quieren estar.  Aunque ambos tienen decisiones tomadas, algo más fuerte los une y por eso tal vez existe el miedo de expresarlo, ya que puede ser un hasta siempre o un hasta luego.
Avanzaron, pasaban los años y el conocimiento de cada uno de ellos, les permite tener una relación hermosa, donde el respeto, la comprensión, el apoyo, la motivación, el compartir cosas en común les une cada día más, aunque físicamente no estén juntos. Y es que así es el amor en cada relación. No importa la distancia, solo el hecho de saber que esa persona siempre estará, genera ese maravilloso sentimiento de sentirse amado por alguien.  Como bien le escribió una mañana lluviosa Alex a Marty: “deseo que estés a mi lado, durante  todos los días de mi vida y más  allá”, a lo que Marty ha respondido por tantos años con: Acepto eternamente y lo ha demostrado con amor bonito por años.
Es que cada historia deja una enseñanza, que despierta en cada ser humano el impulso de ser mejores seres humanos. Es que luego de varias experiencias en Madagascar I, II y III  ellos han permanecido juntos. Aunque han estado en desacuerdos en ocasiones con las acciones y/o decisiones que alguno haya tomado, no se han separado por siempre. Algo definitivamente los une. Es que el  amor en esa relación, es tan grande e inexplicable, que no han podido tener esa larga conversación para que cada quien detalle su pensar y su sentir y de esa manera no dejar el sin sabor de la duda.
Marty, nuevamente parte a otro destino,  a conocer el mundo y  Alex no le acompañará en esta oportunidad.  Esta vez no huye del amor,   pero su corazón está alegre de haber podido expresar  mediante las mágicas redes sociales y las líneas escritas, lo mucho que  ama a Alex,  para no dejar ninguna duda al respecto. Es que hay muchas formas de demostrar el amor, pero sin duda el amor es el amor.  Marty se despide de Alex y le agradece su existencia y todo lo que ha hecho en la vida de forma directa e indirecta que le ha permitido su evolución como ser humano y manifiesta que el amor bonito existe,  y que cuando llegue se debe cuidar, para que nada ni nadie lo lastime. Sin duda, el respeto ha sido primordial.
Sin duda Marty sueña que en el próximo capítulo de Madagascar editado en esta vida o en otra, ambos puedan entender lo que hasta hoy no han podido explicarse.

ayaridubraska@gmail.com