Domingo, 9 am, ¡qué flojera!, salir de la cama en el único día que tengo libre para dormir hasta las tantas, pero debo salir, tengo una cita muy importante pautada para este día, pues por mi trabajo planifico las actividades domingueras semana a semana y esta cita la tengo pendiente desde hace más de dos meses.
A eso de las 10:30 am salí de casa, voy retrasada. Era a las 10 cuando debía estar, pero allá voy. Luego de dejar a mi nieto en las inmediaciones de Telares Los Andes para visitar a su abuela paterna, voy a la Av. Nueva Granada, que hallé irreconocible por tantas construcciones de la Misión Vivienda y el BusCaracas, que tienen esas calles intransitables para los peatones. Allí tomé un carrito.
¡Al fin llegué! Toco el timbre con impaciencia por el deseo de ver a alguien muy apreciado, y allí está, la señora Isabel Báez, mi muy apreciada anfitriona de tantas reuniones que hemos realizado durante y después de nuestra participación en el consejo de lectores de Últimas Noticias. Pero ella no era la única presente en esa reunión, también mi querida Keyna Cáceres estaba allí. Sí, ya estábamos las tres mosqueteras. Sólo faltaban los caballeros; sir Henry Rojas y sir Yorvis Villa no pudieron llegar, al parecer, por sus múltiples ocupaciones que -por lo visto- no permitían ni siquiera hacer un alto para atender el llamado de estas damiselas.
Pasamos una tarde divina, entretenida en amena tertulia en la que conversamos de diferentes temas, desde reiki hasta metafísica pasando por sexualidad; rememoramos películas de terror que aderezamos con ricos dips preparados por nuestra anfitriona, la señora Isabel, acompañados con pan, galletas, jugo, café, y de pasapalo una rica sopa preparada por Virginia, una de sus hijas. Me complace decir que estas mosqueteras están en pleno proceso, como el ave fénix, renaciendo, en renovación, ampliando sus conocimientos. Estoy feliz de haber compartido ese proceso y agradecida con Dios, con la vida, y con Últimas Noticias por haberme brindado la oportunidad de participar en el segundo Consejo de Lectores, a través del cual conocí, cultivé y heredé hermosas amistades, además del gusto de compartir con el equipo que mes a mes se reunía con nosotros, para ellos mis saludos, en especial al profesor Eleazar. En estos días está abierta la inscripción para el cuarto consejo. Invito a los lectores a participar, dense la oportunidad de hacer una actividad que, aunque no les dará ganancias materiales, los puede enriquecer espiritualmente.
Vilma Centeno
La Vega
vilma_centeno@hotmail.com
jueves, 28 de junio de 2012
En UNa de valores: el mundo de los valores
Los valores humanos son los que le dan sentido a la vida. "Reflejan la personalidad de los individuos y son la expresión de la moral, lo cultural, afectivo y social marcado por la familia, la escuela, las instituciones y la sociedad en que nos ha tocado vivir" (Bernabé Tierno).
El respeto por ellos nos llena de obediencia, humildad y docilidad. Sirven de guía a la humanidad en sus aspiraciones de paz y fraternidad. Uno de los valores que tiene que estar presente en el corazón de cada ciudadano es la tolerancia.
Es uno de los más respetados y guarda relación con la aceptación de aquellas personas, situaciones o cosas que se alejan de lo que cada persona posee o considera dentro de sus creencias.
En 1996, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró al 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. Su propósito es la coexistencia pacífica.
Ser tolerante consiste en una actitud positiva de colaboración. Su importancia radica en la posibilidad que nos otorga convivir en un mismo espacio con personas de diferentes culturas o con diferentes creencias. Está en estrecha relación con el respeto y nos permite ser capaces de aceptar las diferentes opiniones y respetar las diferencias étnicas, sociales, culturales y religiosas, entre otras. La tolerancia requiere distinción entre lo bueno y lo malo, entre las verdades y los defectos, y hay que aplicarlas en la práctica.
Su buen uso evita las peleas y facilita la convivencia entre los seres humanos. La paz del mundo es gracias a las personas que son tolerantes. En la familia, muchas veces hay que tolerar errores y fallos de los hijos y corregirlos. Cuando se tienen hermanos menores, hay que saber comprenderlos. Como adultos debemos buscar el bien de los más pequeños, quienes necesitan la fortaleza y la dulzura del lenguaje para que entiendan la importancia de los buenos principios.
En el ámbito deportivo se tolera cierto lenguaje de aficionados y jugadores contra el árbitro cuando no se comparte una decisión. Pero lo que no se acepta y está penado por la ley son las agresiones físicas en contra de la autoridad en el terreno de juego.
Wilman Palencia
picure2@hotmail.com
El respeto por ellos nos llena de obediencia, humildad y docilidad. Sirven de guía a la humanidad en sus aspiraciones de paz y fraternidad. Uno de los valores que tiene que estar presente en el corazón de cada ciudadano es la tolerancia.
Es uno de los más respetados y guarda relación con la aceptación de aquellas personas, situaciones o cosas que se alejan de lo que cada persona posee o considera dentro de sus creencias.
En 1996, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró al 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia. Su propósito es la coexistencia pacífica.
Ser tolerante consiste en una actitud positiva de colaboración. Su importancia radica en la posibilidad que nos otorga convivir en un mismo espacio con personas de diferentes culturas o con diferentes creencias. Está en estrecha relación con el respeto y nos permite ser capaces de aceptar las diferentes opiniones y respetar las diferencias étnicas, sociales, culturales y religiosas, entre otras. La tolerancia requiere distinción entre lo bueno y lo malo, entre las verdades y los defectos, y hay que aplicarlas en la práctica.
Su buen uso evita las peleas y facilita la convivencia entre los seres humanos. La paz del mundo es gracias a las personas que son tolerantes. En la familia, muchas veces hay que tolerar errores y fallos de los hijos y corregirlos. Cuando se tienen hermanos menores, hay que saber comprenderlos. Como adultos debemos buscar el bien de los más pequeños, quienes necesitan la fortaleza y la dulzura del lenguaje para que entiendan la importancia de los buenos principios.
En el ámbito deportivo se tolera cierto lenguaje de aficionados y jugadores contra el árbitro cuando no se comparte una decisión. Pero lo que no se acepta y está penado por la ley son las agresiones físicas en contra de la autoridad en el terreno de juego.
Wilman Palencia
picure2@hotmail.com
Necesitan un camión recolector
Se le hace un llamado a la alcaldía para que vengan a recoger la basura en la urbanización Ciudad Miranda, Charallave, municipio Cristóbal Rojas, porque tenemos más de dos meses a la espera del camión recolector.
Yusbeiry Díaz
yusbeiry_diaz@hotmail.com
Yusbeiry Díaz
yusbeiry_diaz@hotmail.com
martes, 26 de junio de 2012
Toma de conciencia
En este bello país tenemos un gran reto: tomar conciencia y lograr que la mayor cantidad de personas haga lo mismo, en relación con estudiar para ser alguien en la vida, no atentar contra la vida ni robar a nuestros semejantes, honrar nuestros compromisos (deudas), pagar puntualmente el condominio, el transporte escolar, el colegio y los servicios.
Además, cumplir con estacionarnos correctamente sin obstaculizar el vehículo del vecino ni el libre tránsito; salir más temprano para evitar las carreras y el estrés, dejar salir para entrar más rápido en el Metro y el ferrocarril, cederles el puesto a las damas y adultos mayores en los trenes y camionetas, respetar el orden de llegada en la fila del banco y el ferrocarril.
A ello hay que sumar: conducir por el hombrillo o en estado de embriaguez, respetar el derecho de los vecinos en todos los aspectos; no botar basura, escombros ni desechos a la vía pública y playas; ser amable con el chofer de la camioneta y exigir reciprocidad, conocer y hacer valer tus derechos sin llegar a la violencia, respetar a tus compañeros de trabajo o estudio, respetar las señales de tránsito, no conducir la moto por las aceras y evitar trasladar a nuestros hijos en ellas, acatar las normas de convivencia ciudadana y leyes de la República.
Hacer el trabajo que nos ocupa de forma entusiasta y con dedicación, educar a nuestros hijos con amor y disciplina inculcándoles el hábito del estudio, asistir a las asambleas en la comunidad y en el colegio de nuestros hijos, participar en los trabajos comunitarios de tu sector ocupándote de embellecer tu casa y mejorar el entorno.
Sembrar árboles; no derrochar agua, electricidad, combustible ni los otros recursos naturales no renovables que nos obsequió la naturaleza, y cuidar el mundo donde vivimos.
José Saturnino González
La Morita, estado Miranda
josesaturnino2011@hotmail.com
De lector a lector: La gente aplaudió varios trabajos
El artículo de Miriam Cuevas "Calificas o no calificas" trajo cola. "Me gustó tu artículo porque es lo que me ha estado pasando", escribió Neil Conde, neilconde5@hotmail.com.
Por su parte, Keyla Ramírez, keydelvalle2010@hotmail.com: "Lo he vivido en carne propia".
José Medina, josehmlabc@gmail.com: "Felicito a Irina Arraiz por la nota sobre la honestidad. Se es honesto cuando decimos lo que sentimos".
Oscar Escobar, oscaragosto@gmail.com, indicó: "Pensaba que era la única persona a la que le cerraban las puertas".
Ángela Sánchez, amsr1948@gmail.com, se identificó con el artículo de Dulce Carpio: "Me gustó 'Las oportunidades son para todos'. La vida es bella, uno debe levantarse con energía positiva".
A dos lectores les interesó la crónica "Un día en Caracas", de Edilia C. de Borges: "Me parece excelente, breve y divertida narración de lo que es la cotidianidad del caraqueño", indicó Glomar Álvarez, daniyith@hotmail.com.
Danyface Álvarez, danyface.alvarez@facebook.com: "Me parece buenísimo tu artículo. Parece broma, pero es en serio".
Huecos en vía a Morrocoy
Da vergüenza el estado en que está la vía que conduce al Parque Nacional Morrocoy. Por una parte vemos la belleza del paisaje y por mirarla podemos caer en los innumerables huecos que tiene el trayecto. Miles de usuarios que pernoctan y disfrutan de este excepcional paraíso están resignados a ver la poca atención de las autoridades.
Alberto González Guedez
a_gguedez@hotmail.com
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