martes, 23 de febrero de 2016
Fotoparedón: Poste de luz a punto de caer
Este poste de luz ubicado en la entrada principal del Hospital de Lídice Dr. Jesús Yerena, La Pastora (DC), está doblado y puede caerse en cualquier momento, lo que constituye un grave peligro. La comunidad le hace un llamado a Corpoelec para que solvente el poblema y así evitar una desgracia.
Miriam Cuevas
mairimc27@yahoo.com
Orgullosos de ser venezolanos
Hoy, si consideramos el proceso del origen y la evolución del hombre, les podría decir que no solo estamos viviendo un absurdo, sino más bien, según la explicación teórica de Charles Darwin, “desde el momento en que solo un pequeño número de individuos procreados alcanza la madurez debe existir una lucha por la supervivencia”.
Aún en la era más moderna, dicha teoría volvió a cobrar vigor. A tal punto que cualquier observador perspicaz, si presta atención a todo lo que nos rodea, se dará cuenta de las adversidades por la que atraviesa nuestra sociedad.
Podría afirmar que individuos de una misma especie han quedado separados por un acontecer político que solo se resume en dos elementos, tal como diría el biólogo francés Jacques Mond: “El azar y la necesidad”.
Actualmente, todo es incierto a causa de una lucha de poderes que afecta notablemente la integridad de nuestro país. Estamos inmersos en un ambiente donde prevalece la ambición, el egoísmo, la violencia, la inseguridad, personas llenas de ira, angustia y lamentos.
Día a día desechamos de nuestra lengua materna “el nosotros” para convertirnos en seres individualistas ansiosos por obtener el beneficio de sí mismo, ignorando las necesidades del otro.
En medio de ese fatídico comportamiento, unos atribuyen la culpa a Dios, otros a la situación política del país, mientras el ignorante manifiesta “esto no tiene remedio”.
No olvidemos que somos parte de un conglomerado con la particularidad de ser venezolanos y, más allá del caos y de una coyuntura política, están nuestra convicción, idiosincrasia y acervo cultural lleno de pequeñas cosas inquebrantables que nos caracterizan como seres dignos de una sociedad.
De allí que somos parte de esta contingencia política, económica y social.
Por lo tanto, no eres tú, somos nosotros los actores clave para un verdadero proceso de cambio ¡Demos el primer paso sintiéndonos orgullosos de ser venezolanos!
Susana Muñoz
susanamc1974@gmail.com
lunes, 22 de febrero de 2016
Fotoparedón: Bote de agua en Centro Polo I
Este Bote de aguas negras en el estacionamiento del Centro Comercial Polo I en Bello Monte, municipio Baruta (Mir), existe desde hace 6 meses. El condominio y personal del estacionamiento no se hacen responsables. La fuga afecta la salud de la comunidad debido a los brotes de zancudos. Los usuarios estamos cansados del mal olor, por eso pedimos a la alcaldía y a quienes gerencian el centro comercial den solución a esta situación.
Oswer Pereira
oswer_jpven@hotmail.com
¿Vivir o sobrevivir?
Cuando tuve que regresar a la ciudad en que nací para estudiar Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela hace más de 8 años, sabía que conviviría en una de las ciudades más pobladas y peligrosas de Venezuela.
El primer año fue de difícil adaptación, sobre todo porque pasé de vivir en una urbanización limpia, tranquila y segura de Santa Cruz de Aragua al inicio del callejón San Miguel, en la parroquia La Vega, donde la tranquilidad, la belleza y la seguridad brillaban por su ausencia.
Aún así, en los cinco años de carrera en la UCV no tuve ningún encuentro con la inseguridad en la zona donde se encontraba mi nuevo hogar.
A inicios del 2015 tuve la oportunidad de mudarme junto a mi hermana a un apartamento en la avenida El Parque, urbanización Las Acacias, que me venía genial, porque había más facilidad de transporte y seguridad, o eso pensaba.
Hace unos días mi hermana fue víctima del hampa a la salida del edificio (donde rondan varios motorizados armados según los vecinos) y ahora siento más miedo salir de mi casa del que sentí en los siete años que viví en la entrada de unos de los barrios más peligrosos de Caracas.
Se nota lo que ocurre en cada zona urbana y rural del país: ausencia de las fuerzas de seguridad y completa vía libre para que los delincuentes cometan toda clases de crímenes y se sientan invencibles, precisamente por la indiferencia de las autoridades, cuya función se supone es proteger y servir al ciudadano común.
Se entiende que la sensación de seguridad no va ligada a la zona donde uno vive, sino a la eficacia de los funcionarios y las políticas de las autoridades pertinentes. Me pregunto: ¿Cuándo será el día que se tomen medidas reales contra la inseguridad en la ciudad de Caracas, más allá de meternos nuestras pertenencias entre nuestra ropa, llegar lo más rápido posible hasta nuestro lugar de destino y rezar porque no nos topemos por el camino con uno o varios amigos de lo ajeno? Una ciudadana preocupada.
Nathacha Bonilla
Natusha830@gmail.com
El primer año fue de difícil adaptación, sobre todo porque pasé de vivir en una urbanización limpia, tranquila y segura de Santa Cruz de Aragua al inicio del callejón San Miguel, en la parroquia La Vega, donde la tranquilidad, la belleza y la seguridad brillaban por su ausencia.
Aún así, en los cinco años de carrera en la UCV no tuve ningún encuentro con la inseguridad en la zona donde se encontraba mi nuevo hogar.
A inicios del 2015 tuve la oportunidad de mudarme junto a mi hermana a un apartamento en la avenida El Parque, urbanización Las Acacias, que me venía genial, porque había más facilidad de transporte y seguridad, o eso pensaba.
Hace unos días mi hermana fue víctima del hampa a la salida del edificio (donde rondan varios motorizados armados según los vecinos) y ahora siento más miedo salir de mi casa del que sentí en los siete años que viví en la entrada de unos de los barrios más peligrosos de Caracas.
Se nota lo que ocurre en cada zona urbana y rural del país: ausencia de las fuerzas de seguridad y completa vía libre para que los delincuentes cometan toda clases de crímenes y se sientan invencibles, precisamente por la indiferencia de las autoridades, cuya función se supone es proteger y servir al ciudadano común.
Se entiende que la sensación de seguridad no va ligada a la zona donde uno vive, sino a la eficacia de los funcionarios y las políticas de las autoridades pertinentes. Me pregunto: ¿Cuándo será el día que se tomen medidas reales contra la inseguridad en la ciudad de Caracas, más allá de meternos nuestras pertenencias entre nuestra ropa, llegar lo más rápido posible hasta nuestro lugar de destino y rezar porque no nos topemos por el camino con uno o varios amigos de lo ajeno? Una ciudadana preocupada.
Nathacha Bonilla
Natusha830@gmail.com
martes, 16 de febrero de 2016
Fotoparedón: Brocales afectados por bote de agua
En el sector La Guaya, Guatire, municipio Zamora (Mir), hay un bote de agua potable desde hace más de tres semanas que ha ido socavando los brocales. Los vecinos tememos que se caigan y luego siga la carretera. Pedimos a las autoridades solucionar la fuga antes de que ocurra una tragedia.
Ángel Fernández
rafael-angel-2011@hotmail.com
Efectos del cannabis
Cannabis sativa, tema polémico en los ambientes legislativos, políticos, sociales, médicos y científicos. En estas líneas señalaré algunos aspectos adversos y evidencias científicas en relación con ella. Aunque tiene más efectos adversos que ventajas (reportado en revistas científicas de alta credibilidad y en variadas especialidades académicas), estudios demuestran que mejora el apetito y levanta el estado de ánimo en pacientes con VIH / sida; altera los niveles de insulina en ayunas, puede intervenir en el metabolismo y reducir la circunferencia abdominal; algunos tipos de epilepsia se controlan, así como enfermedades neurodegenerativas (esclerosis múltiple).
Los efectos adversos dependen de la edad y tiempo de consumo de la Cannabis, y producen disminución de la memoria a corto plazo, dificultad de aprendizaje y retención de información, alteración de la coordinación motora, interferencia con la conducción de vehículos; alteraciones del juicio y conductas inapropiadas. En dosis altas puede producir paranoias y psicosis. También disminución cognitiva con cociente intelectual más bajo, sobre todo si se consume desde la adolescencia; tendencia a bronquitis crónica, mayor riesgo de trastornos psicóticos crónicos (esquizofrenia) en personas con cierta predisposición a ellos.
El tetrahidrocannabinol (THC) es el ingrediente activo de la marihuana, éste altera las conexiones (sinapsis) axónicas de las neuronas; es decir, menos fibras, por eso altera la vigilia y conciencia de sí mismo, altera sobre todo áreas de la corteza frontal e hipocampo. Todos estos comentarios han sido reportados en una revisión de 75 artículos de revistas científicas y en portales médicos como Intramed.
El tabaco y el alcohol (drogas permitidas y legalizadas) ocasionan enfermedades y muerte; la legalización de la marihuana no será la excepción. No puedo ir en contra del avance científico y la evolución de la ciencia; si esta sustancia ayuda a algún paciente o ser vivo a mejorar su calidad de vida y evitar patologías o enfermedades, será bienvenida, pero nunca como consumo recreativo.
Rubén D. Lopera
rdlchez@gmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
