martes, 14 de abril de 2015

Fiestas inoportunas

No es posible que los vecinos no tengan un poquito de consideración en cuanto a la hora de culminar una fiesta, sobre todo, dentro de su apartamento a las dos de la mañana de un día de semana.

Uno de los problemas es mantener la música a todo volumen, conversaciones con tono no moderado que se escucha en los alrededores, no hay pudor al hablar y no toman en en cuenta que hay niños durmiendo a esas horas y que tienen que ir al colegio temprano. Dichas reuniones inoportunas se realizan en la parroquia Altagracia. 

Es importante señalar que no podemos pensar que yo puedo hacer lo que quiera dentro de mi casa. Cosas como elevar el sonido de una radio o miniteca en horas de la madrugada perturba a la comunidad. 

Dicha situación se ha mantenido en el tiempo y nadie ha hecho un reclamo formal. 

Los valores se inician desde el hogar, el sentido común se desarrolla con la experiencia, pero la falta de respeto comienza en la calle y como buen guapetón de barrio ponen la música a todo volumen y a cualquier hora del día o de la noche.


Esto no puede seguir ocurriendo. En el momento que escribí esta nota ya eran las tres de la mañana y la música estaba a todo volumen.

Estamos hablando de un día de la semana, jueves 23 de marzo. Nada justifica un escándalo de esa naturaleza dentro de un apartamento a pocos metros de mi casa.

Lo impresionante fue que ninguna patrulla, de la que tenga conocimiento, se acercó a ver el problema.

Pudo ser la fiesta de un graduando, de unos 15 años, las bodas de oro de la pareja, pero ¿Dónde queda el respeto y dónde comienza el de este grupo de personas que molestó a vecinos del edificio y a los extraños cuadras lejos de la celebración? ¿Qué hace la Alcaldía Mayor, de Libertador o el Gobierno del Distrito Capital para evitar estas fiestas escandalosas?

José Luis Rodríguez

Profesor

Hab. Altagracia

j77_rodriguez@hotmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario