lunes, 1 de julio de 2013

En Antímano comer es un lujo

Víveres que constantemente suben de precio, productos que escasean en los supermercados son algunos de los problema que los habitantes de Antímano padecen a diario. De igual forma, se quejan de que los buhoneros tienen todos los productos que se necesitan en el hogar, pero los venden con precios muy elevados.
Los bolsillos de sus habitantes no llegan a la siguiente quincena porque cada día hay un ajuste de precios; por ejemplo, durante esta semana los comercios duplicaron el precio del arroz, que anteriormente tenía un valor de Bs 7,20 y ahora lo expenden a Bs 14,50. Dicho costo sorprendió a más de un cliente, que manifestó su desacuerdo.
Las carnicerías no escapan a esta fiebre de apretar el cuello a los consumidores: el kilo de bistec está en Bs 115, la carne para guisar en Bs 80, un pollo entero oscila entre Bs 70 y 110. Esos precios se ven en todas las tiendas del ramo de Antímano.
Los vecinos están molestos porque ya no pueden hacer un mercado con estos precios tan altos."La masa no está pa' bollo, ni se encuentra la harina", dicen.
"La única manera de ahorrar es ir a un mercado del Gobierno, ahí uno sí puede ahorrar, lo malo es que por aquí no hay ninguno cerca, pero vale la pena ir lejos y encontrar todo a buen precio", dijo Francisco Méndez, habitante de la zona.
Comentó que hace un mes, el Instituto para la Defensa de la Personas en el Acceso a Bienes y Servicios (Indepabis), vino a estos locales y sancionó a todas las carnicerías porque los precios eran exhorbitantes y en esa oportunidad obligó a los comerciantes a vender la carne a mitad de precio.
Pero luego de que cumplieran con el cierre de los locales por 72 horas, los dueños no cumplieron con la sanción y además volvieron a subir los precios.
Desde Antímano le hacen un llamado a Eduardo Samán, presidente del Indepabis, para que sancione a los especuladores de la zona.

Yorbis Villa
Estudiante de periodismo
Hab. de Antímano

yorbisvilla@gmail.com


Fotoparedón: CHATARRAS EN SIMÓN RODRÍGUEZ


Pedimos a las autoridades el retiro de dos vehículos chatarra (uno de ellos en la gráfica) que se encuentran ubicados en la entrada del bloque 6 de Simón Rodríguez, cerca de un CDI. 
Es importante acotar que estos carros no sólo desmejoran nuestra comunidad, entorpecen en la vía pública, sino que también ayudan a la proliferación de enfermedades contagiosas como dengue. Además, aumenta la presencia de indigentes en la localidad.



Marianela Bastidas
Marianelabastidaso@hotmail.com 


viernes, 28 de junio de 2013

Al señor presidente Nicolás Maduro Moros

Es muy gratificante y placentero dirigirse a quien preside en Miraflores y lleva las riendas de nuestra nación.
Es innegable que estamos viviendo días decisivos y determinantes, la sociedad en que vivimos está sujeta a cambios globales en todos los ámbitos, cambios positivos para mejorar la calidad de vida y cambios negativos que van en detrimento de la calidad humana, donde se han roto los lazos de fraternidad; la ética, la moral, como principios básicos, se han sustituidos por antivalores, los primeros son los que deberían regir en esta sociedad.
Esos cambios dramáticos en todas las esferas muchas veces han ayudado a que seamos apáticos, pasivos y hasta evasivos, que no nos importe el futuro y el bienestar de nuestra patria, estamos sumidos en una crisis profunda como humanidad.
Es por ello mi preocupación en compartir estas líneas con usted, señor Presidente. Como ciudadano común tengo algunas sugerencias que considero importantes y determinantes: la familia es la base de la sociedad, familias sólidas, edificadas y fuertes, constituyen una nación poderosa en todas sus esferas. Crear políticas direccionadas a la promoción y concientización de lo que realmente significa el vínculo de los lazos de amor en la familia, con valores y principios éticos, espirituales, integridad, verdad, honestidad, diligencia, servicio, respeto, justicia, paz y trabajo entre otros, es determinante.
Todo es importante y no se debe escatimar esfuerzo, pero si realmente se quiere acabar con el sistema que ha estado flagelando nuestro país, hay que atacar la raíz del problema, no podar las ramas (pan para hoy, hambre para mañana); hay que cavar profundo y desarraigar esa maleza dañina y malévola para lograr la paz continua.
Ustedes pueden hacerlo, tienen cómo hacerlo, solo hay que prestar atención a la participación ciudadana y protagónica y poner mucha voluntad.
Nosotros, la sociedad organizada, podemos ayudar y colaborar en lo que podamos dentro de las comunidades.
Es hora de tomar acciones que cambien la sociedad, que desde las zonas populares se generen cambios, pero necesitamos el apoyo de usted.

José Manuel Díaz
Estudiante de la Unellez
Hab. de Barinas
jmdiazu@hotmail.com

Sensibilidad humana

Sensibilidad, del latín sensibilitas, es la facultad natural de sentir del ser humano, dejándose llevar por los afectos de la ternura y la compasión.
La sensibilidad nos permite descubrir en los demás qué piensan, sienten y cuándo requieren de nuestra ayuda, o bien sea, la preocupación, colaboración y entrega generosa hacia los demás. La sensibilidad es un don, donde desarrollamos nuestros conocimientos y habilidades al servicio de los demás, a fin de ayudar a la búsqueda en la solución de un problema individual o colectivo.
Hoy en día se escucha hablar mucho del humanismo, el cual se basa en la integración de los valores humanos.
Los humanistas son mujeres y hombres de esta época que piensan en el porvenir, luchando por superar la crisis general del presente; además, son optimistas, creen en la libertad y en el progreso social. No desean un mundo uniforme sino múltiple: múltiple en las etnias, lenguas y costumbres; múltiple en las localidades, las regiones y las autonomías; múltiple en las ideas y las aspiraciones; múltiple en las creencias, en el trabajo, en la creatividad y entre otras cosas no quieren ejércitos policíacos, ni bandas armadas que los sustituyan.
La realidad en el mundo de hoy es que abundan más las personas duras o insensibles, no se involucran en problemas ajenos ni en los padecimientos de los demás, convirtiéndose así la indiferencia en el peor enemigo de la sensibilidad.
Dentro de los problemas cotidianos de nuestra sociedad como las injusticias, corrupción, inseguridad, pobreza, etc... siempre esperamos que sean otros quienes piensen, tomen decisiones y actúen para solucionarlas, aun más, cuando pensamos que somos inmunes a estos problemas y que no nos afectarán.
Esta pérdida de sensibilidad humana es a causa del descontrol moral que existe en la sociedad moderna, cuya recuperación o restauración de la misma va a depender de la actitud que tomemos cada uno de los ciudadanos frente a las adversidades de la vida y para ello es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo, pues ¿qué esperas?

Alexander Bello
Contador público
alexbello_5@yahoo.com

Fotoparedón. ABUNDAN LOS HUECOS

La entrada al sector La Cueva, Petare, está en pésimo estado. Los candidatos y políticos han pasado por el sector  para buscar votos, pero luego no le han hecho un cariñito. Mi llamado es a cualquier institución, ya que soy petareño, para que arreglen esta vía cuanto antes.

Edgar Muñoz
edgarm133@yahoo.es



martes, 25 de junio de 2013

Caos en el transporte

Ante la implementación de la nueva jornada laboral en mayo pasado, los caraqueños y habitantes de ciudades dormitorio hemos visto con asombro que, a pesar de ser buena la intención, el nuevo horario nos perjudicó.
El Gobierno nacional no pensó en el caos que se presenta tanto en las mañanas como en las tardes para abordar un carrito por puesto, el Metro o el ferrocarril. El caos es total porque la gran mayoría de los venezolanos entra y sale de sus trabajos a la misma hora.
Eso genera un sinnúmero de usuarios desesperados por subir a esos medios de transporte masivo, lo cual ocasiona a su vez un colapso diario que el Gobierno nacional no tomó en cuenta, y eso que tuvieron un año -antes de que se implementara la nueva ley laboral- para tomar medidas y evitar que pasara esto que vivimos hoy en día, por lo que les hacemos un llamado a los entes competentes a ver qué soluciones se ofrecen, ya que eso genera estrés en la colectividad que a diario usa ese tipo de transporte para llegar a sus hogares o sitios de trabajo y así evitar males mayores.
Lo que se ganó con esa ley puede perderse en las paradas o estaciones de transporte público, debido a que antes nos tomaba unos minutos y ahora se ha convertido en horas intentar salir del Metro de Caracas, por ejemplo.
Yo soy víctima de esa situación. He dejado pasar hasta cuatro trenes para poder abordar uno y, sin embargo, siempre en las mañanas vamos apretados como sardinas en lata; lo mismo sucede en el ferrocarril hacia los Valles del Tuy, ya que a la hora de querer llegar a casa en las tardes es una locura, simplemente se triplicó el número de usuarios y no se tomó ningún tipo de medida y eso genera más pérdida de tiempo y un estrés colectivo que podría terminar en algunos casos en tragedia, ya que la gente -en el desespero por abordar el sistema de trenes- crea avalanchas humanas que atropellan a los más débiles como son las mujeres, adultos mayores y niños; por lo tanto, el llamado es para Haiman El Troudi, Francisco Torrealba y los representantes del transporte público.

Richard Aquino
Mesonero
Habitante de Cúa (Mir)
gev_cocina1@directvla.com.ve