La falta de presupuesto para las universidades junto con criterios excluyentes a la hora de otorgar financiamiento para investigación y la discriminación contra aquellos profesionales que no comparten la ideología chavista han contribuido a desmantelar el aparato científico-técnico de nuestro país que tantos años y esfuerzos costó construir. Ello se vincula con la idea que existe en el gobierno y que comparten aquellos colegas que usufructúan las consultorías y representaciones nacionales e internacionales, que la única ciencia posible es la revolucionaria aunque no se sepa con qué se come eso.
Nunca imaginé que para incluir se excluyera a los científicos e investigadores por no ser revolucionarios, que se discriminara a la hora de solicitar una beca de Fundayacucho, un financiamiento para investigación o un empleo como ingeniero o médico en el sector público. Tampoco pensé que los criterios para la selección de aquellos profesionales que requiere el país no fueran la experticia técnica para ser eficiente en su profesión sino la afinidad político-ideológica y que dada la escasez de buenos científicos y profesionales afines al proceso, se intente llenar el vacío con expertos de afuera que la mayoría de las veces no están mejor preparados técnica y profesionalmente que los científicos y profesionales excluidos y que en todo caso no entienden no entienden la idiosincrasia venezolana que tanto disfrutamos y sobre la cual tanto humor desplegamos.
Es así que las nuevas generaciones no encuentran ni las becas para especializarse ni los empleos para dignificarse y los profesores e investigadores de las universidades la mayoría de las veces nos vemos desplazados por la ideologización de la ciencia. Creo que la ciencia y la investigación no pueden excluir ni polarizarse con calificativos políticos pues todos cabemos en un país que nos necesita a todos.
María Pilar García Guadilla
mpgarcia2@gmail.com
jueves, 6 de mayo de 2010
Biblioteca del Iapem abierta a la comunidad
Con el fin de brindar un espacio de estudio e investigación a los habitantes de la comunidad La Matica, de Los Teques y sus alrededores, la Academia del Instituto Autónomo de Policía del Estado Miranda, finalizó la remodelación de su biblioteca, la cual ahora cuenta con mayor espacio para su funcionamiento.
Esto le permite a la policía y a la comunidad integrarse en la búsqueda de conocimientos, dando pie además para la creación de tormentas de ideas que permite fortalecer a esta casa de estudio en materia de planificación para talleres y conferencias.
El comisario, Carlos Rivera, director del recinto, reconoció la importancia de este tipo de acciones, considerando que frecuentemente hay jóvenes que ingresan a la Academia con el fin de capacitarse en el curso de Agentes y Seguridad de Orden Público para posteriormente formar parte de las filas de nuestra policía.
Hizo un llamado tanto a instituciones públicas como privadas, para que contribuyan con esta noble causa que permite avanzar con el desarrollo de los estudiantes mirandinos. Si desean aportar su granito de arena en la dotación de libros tales como primeros auxilios, criminalística, historia contemporánea, deportes, metodología, leyes o cualesquiera que enriquezcan los espacios de esta sala de estudios, pueden comunicarse a través de los teléfonos 0212 322.60.02 ó 321.5427 o dirigirse a la calle Real La Mata, Los Teques estado Miranda.
Heidi Pereira
Héctor Argenis Ramírez
fusil666@hotmail.com
Esto le permite a la policía y a la comunidad integrarse en la búsqueda de conocimientos, dando pie además para la creación de tormentas de ideas que permite fortalecer a esta casa de estudio en materia de planificación para talleres y conferencias.
El comisario, Carlos Rivera, director del recinto, reconoció la importancia de este tipo de acciones, considerando que frecuentemente hay jóvenes que ingresan a la Academia con el fin de capacitarse en el curso de Agentes y Seguridad de Orden Público para posteriormente formar parte de las filas de nuestra policía.
Hizo un llamado tanto a instituciones públicas como privadas, para que contribuyan con esta noble causa que permite avanzar con el desarrollo de los estudiantes mirandinos. Si desean aportar su granito de arena en la dotación de libros tales como primeros auxilios, criminalística, historia contemporánea, deportes, metodología, leyes o cualesquiera que enriquezcan los espacios de esta sala de estudios, pueden comunicarse a través de los teléfonos 0212 322.60.02 ó 321.5427 o dirigirse a la calle Real La Mata, Los Teques estado Miranda.
Heidi Pereira
Héctor Argenis Ramírez
fusil666@hotmail.com
martes, 4 de mayo de 2010
Las buenas lecturas
El hombre ha mostrado interés en la lectura desde tiempos antiguos. El rey asirio Asurbanipal, que tuvo una biblioteca con 22.000 tablillas de arcilla y otros textos, dijo en su día: “Soy capaz de descifrar palabra por palabra las inscripciones en piedras de antes del Diluvio”. (Historia del libro, de Hipólito Escobar, Madrid, Pirámide, 1988, pág. 58.) Puede que con este comentario se haga referencia a ciertas narraciones recogidas en la tradición y que hablaban del diluvio universal, o tal vez a algún registro asirio sobre un diluvio o inundación regional. Es esencial tener buenos hábitos de lectura, sea uno estudiante, profesional, ama de casa, oficinista u obrero de fábrica. Son muchas las puertas que están abiertas para los que saben leer bien.
El estudiante que sabe leer bien llega a ser más competente en su trabajo y sin duda aprende más en la escuela. Puede minimizar el tiempo que dedique a leer y releer las asignaciones.
De igual manera, el hombre de negocios o la persona profesional que sabe leer bien puede encararse con éxito a informes largos y otra lectura por el estilo. En cambio, esto permite que tenga más tiempo para contacto personal con sus pacientes o clientes. El saber leer mejor le permite leer más extensamente y esto le ayuda a familiarizarse más con el trabajo, los estudios y los experimentos que otros lleven a cabo.
Los cabezas de familia, gracias al mayor conocimiento que adquieren debido a saber leer mejor, pueden frecuentemente mejorar sus capacidades de trabajo y cumplir mejor con sus responsabilidades. En muchas partes del mundo, el saber leer instrucciones, reglamentos y otras directivas escritas les ayuda a atender mejor los asuntos del hogar. El saber leer también es útil en lo que tiene que ver con el buen manejo de las finanzas de la familia.
Las amas de casa que adquieren mayor conocimiento mediante la lectura pueden atender mejor a su familia en lo que tiene que ver con la nutrición apropiada, la higiene, la prevención de enfermedades o el cuidado de los enfermos. Las madres que saben leer bien pueden tener éxito en enseñar a sus hijos a leer antes que estos ingresen en la escuela. Claro esta escoja buenas cosas que leer; por ejemplo quizás un libro (La Biblia), un periódico (Ultimas Noticias) o una buena revista (Atalaya, Despertad, Dominical o Multicolor) Por eso, no cabe duda de que hay abierta una puerta que lleva a un mundo de conocimiento y emoción para toda persona que quiera entrar por ella. La clave es la lectura. ¡Sí, lea bien pero cosas bunas y esta puerta estará siempre abierta para usted!
Deulis Velásquez
Habitante de Catia
Cartero
El estudiante que sabe leer bien llega a ser más competente en su trabajo y sin duda aprende más en la escuela. Puede minimizar el tiempo que dedique a leer y releer las asignaciones.
De igual manera, el hombre de negocios o la persona profesional que sabe leer bien puede encararse con éxito a informes largos y otra lectura por el estilo. En cambio, esto permite que tenga más tiempo para contacto personal con sus pacientes o clientes. El saber leer mejor le permite leer más extensamente y esto le ayuda a familiarizarse más con el trabajo, los estudios y los experimentos que otros lleven a cabo.
Los cabezas de familia, gracias al mayor conocimiento que adquieren debido a saber leer mejor, pueden frecuentemente mejorar sus capacidades de trabajo y cumplir mejor con sus responsabilidades. En muchas partes del mundo, el saber leer instrucciones, reglamentos y otras directivas escritas les ayuda a atender mejor los asuntos del hogar. El saber leer también es útil en lo que tiene que ver con el buen manejo de las finanzas de la familia.
Las amas de casa que adquieren mayor conocimiento mediante la lectura pueden atender mejor a su familia en lo que tiene que ver con la nutrición apropiada, la higiene, la prevención de enfermedades o el cuidado de los enfermos. Las madres que saben leer bien pueden tener éxito en enseñar a sus hijos a leer antes que estos ingresen en la escuela. Claro esta escoja buenas cosas que leer; por ejemplo quizás un libro (La Biblia), un periódico (Ultimas Noticias) o una buena revista (Atalaya, Despertad, Dominical o Multicolor) Por eso, no cabe duda de que hay abierta una puerta que lleva a un mundo de conocimiento y emoción para toda persona que quiera entrar por ella. La clave es la lectura. ¡Sí, lea bien pero cosas bunas y esta puerta estará siempre abierta para usted!
Deulis Velásquez
Habitante de Catia
Cartero
lunes, 3 de mayo de 2010
Cooperativa Propatria
Corría la época de los años 40, período de transición de la dictadura gomecista, “Ronquito” López Contreras al demócrata general Medina Angarita, cuando se fundó una de las primeras cooperativas de este país que menciono en el título.
Esta organización fue la que hizo la conocida urbanización de Catia, con el apoyo por parte del Gobierno de los terrenos donde mi abuelo solía ir a cazar cunaguaros, venados, conejos, acures y muchas culebras cascabel.
La cooperativa Propatria tenía sus oficinas en la esquina de Quebrado, en la parroquia San Juan, y con gran misión patriótica hizo fundar ahí un colegio tan sólo de 1° grado, en donde dieron cabida a una cantidad de niños hijos de extranjeros que habían llegado al país huyendo de la Segunda Guerra Mundial.
Vecino era el gran perfumista francés señor Ricardo, con sus hijos hoy nombrados ingenieros venezolanos. También asistían a clases los hermanos Salito y Leonardo Luthinger, Henry Phefer, Paul Fischer, Moisés Guthmam, los hermanos Simón, Aaron y Moisés Mismm, así como los hermanos Guzmán, colaboradores de una empresa refresquera.
Los alumnos de ese plantel fuimos llevados no sólo a la inauguración de la Casa del Obrero en esa urbanización, sino también a sembrar los árboles de flamboyán, acacia o coloquialmente “mata del matrimonio” -porque ya dice el dicho que cuando uno se casa “se echa una vaina”; lo que acontecía en una avenida transversal donde todavía suelo ir a saludar a mi hija, a quien reconozco fácilmente.
Dirigía este plantel la brillante maestra caraqueña Sra. Isabel Deternoz y es emotivo para mí hoy en día añorar a esa eminente organización sin fines de lucro que no tan sólo diera vivienda a muchos hogares sino también educación a muchos niños y enseñanzas laborales y de cooperativismo que siguen siendo nuestras primeras necesidades.
Norman Rodríguez Martínez
Residente de un geriátrico en San Bernardino
norman.rodriguez@gmail.com
Esta organización fue la que hizo la conocida urbanización de Catia, con el apoyo por parte del Gobierno de los terrenos donde mi abuelo solía ir a cazar cunaguaros, venados, conejos, acures y muchas culebras cascabel.
La cooperativa Propatria tenía sus oficinas en la esquina de Quebrado, en la parroquia San Juan, y con gran misión patriótica hizo fundar ahí un colegio tan sólo de 1° grado, en donde dieron cabida a una cantidad de niños hijos de extranjeros que habían llegado al país huyendo de la Segunda Guerra Mundial.
Vecino era el gran perfumista francés señor Ricardo, con sus hijos hoy nombrados ingenieros venezolanos. También asistían a clases los hermanos Salito y Leonardo Luthinger, Henry Phefer, Paul Fischer, Moisés Guthmam, los hermanos Simón, Aaron y Moisés Mismm, así como los hermanos Guzmán, colaboradores de una empresa refresquera.
Los alumnos de ese plantel fuimos llevados no sólo a la inauguración de la Casa del Obrero en esa urbanización, sino también a sembrar los árboles de flamboyán, acacia o coloquialmente “mata del matrimonio” -porque ya dice el dicho que cuando uno se casa “se echa una vaina”; lo que acontecía en una avenida transversal donde todavía suelo ir a saludar a mi hija, a quien reconozco fácilmente.
Dirigía este plantel la brillante maestra caraqueña Sra. Isabel Deternoz y es emotivo para mí hoy en día añorar a esa eminente organización sin fines de lucro que no tan sólo diera vivienda a muchos hogares sino también educación a muchos niños y enseñanzas laborales y de cooperativismo que siguen siendo nuestras primeras necesidades.
Norman Rodríguez Martínez
Residente de un geriátrico en San Bernardino
norman.rodriguez@gmail.com
Metroasalto en cayapa
Les relato la experiencia de mi amigo Juan Vásquez con las bandas que “laboran” organizadamente en el Metro de Caracas.
“Subí al Metro como todos los días con dirección hacia el Centro, bajándome en la estación Teatros, y tomando precauciones elementales de seguridad, pero aconteció que un simulacro al final de la escalera eléctrica produjo un atasco y carteristas manos de seda aprovecharon para despojar al accidentado circunstancial.
Les explico: Una señora voluminosa bloquea astutamente el final de la escalera parándose bruscamente cuando otro cómplice simula la caída de un bolígrafo invisible en la escalera, todo lo anterior amontona las personas hasta casi tumbarlas y es cuando un tercero o cuarto cómplice mete mano en bolsillos con la intención de ayudar en las caídas del atasco o despelote, porque la escalera sigue trayendo gente y la señora no se mueve y simula que el tumulto le golpeó la pierna y reclama a los robados inocentes para disimular.
En mi caso, ante la sospecha de algo raro, brinqué rápido de la escalera, coloqué una mano en el bolsillo trasero de mi cartera, otra mano en el bolsillo del celular, pero me faltó una tercera mano para el otro bolsillo donde tengo siempre un repele de efectivo para evitar sacar la cartera o para persuadir a asaltantes desesperados por efectivo.
Lamentablemente el Metro al igual que la superficie de la urbe es bien inseguro, tanto que el encargado de seguridad de la estación trató de persuadirme de lo contrario y terminó por enojarme más, de todas formas acudí al módulo de la PM en Chacaito donde el funcionario muy amable sonrió y encogiendo los hombros me dice: ¡Esos rotan las estaciones y jocosamente me confirmó: En realidad le faltó la tercera mano! Sonreí también y me propuse alertar por mi cuenta”.
Edilia C. de Borges
Montañista, habitante de los Palos Grandes
edilia.cdeborges@gmail.com
“Subí al Metro como todos los días con dirección hacia el Centro, bajándome en la estación Teatros, y tomando precauciones elementales de seguridad, pero aconteció que un simulacro al final de la escalera eléctrica produjo un atasco y carteristas manos de seda aprovecharon para despojar al accidentado circunstancial.
Les explico: Una señora voluminosa bloquea astutamente el final de la escalera parándose bruscamente cuando otro cómplice simula la caída de un bolígrafo invisible en la escalera, todo lo anterior amontona las personas hasta casi tumbarlas y es cuando un tercero o cuarto cómplice mete mano en bolsillos con la intención de ayudar en las caídas del atasco o despelote, porque la escalera sigue trayendo gente y la señora no se mueve y simula que el tumulto le golpeó la pierna y reclama a los robados inocentes para disimular.
En mi caso, ante la sospecha de algo raro, brinqué rápido de la escalera, coloqué una mano en el bolsillo trasero de mi cartera, otra mano en el bolsillo del celular, pero me faltó una tercera mano para el otro bolsillo donde tengo siempre un repele de efectivo para evitar sacar la cartera o para persuadir a asaltantes desesperados por efectivo.
Lamentablemente el Metro al igual que la superficie de la urbe es bien inseguro, tanto que el encargado de seguridad de la estación trató de persuadirme de lo contrario y terminó por enojarme más, de todas formas acudí al módulo de la PM en Chacaito donde el funcionario muy amable sonrió y encogiendo los hombros me dice: ¡Esos rotan las estaciones y jocosamente me confirmó: En realidad le faltó la tercera mano! Sonreí también y me propuse alertar por mi cuenta”.
Edilia C. de Borges
Montañista, habitante de los Palos Grandes
edilia.cdeborges@gmail.com
El ahorro energético es tarea de todos
El uso eficiente y racional de la energía eléctrica es absoluta responsabilidad de cada persona que se sirve de ella; más aún, en los actuales momentos donde la misma se ha convertido en un recurso escaso.
El uso indiscriminado de bombillos a plena luz del día, tanto en comercios como en dependencias gubernamentales, sin aparente justificación, refleja una falta de conciencia de tal magnitud, que acusa una tremenda ignorancia en cuanto al cuidado que se debe tener del recurso energético, y por ende del medio ambiente. Este derroche también se puede apreciar en muchas comunidades urbanas y rurales de los Valles del Tuy; no tan sólo el de electricidad, sino también el desperdicio de aguas blancas, necesarias para el sustento humano.
Es de suma importancia que se tome conciencia en cuanto al uso adecuado de los recursos naturales.
Recomendaciones:
-Cambiar bombillos de luz incandescente (amarilla), por bombillos ahorradores.
-Aprovechar al máximo, y en todo momento, la luz solar para la iluminación diurna.
-Si utilizas el computador por largas horas, y vas a pasar minutos sin operarlo, apaga el monitor.
-Utiliza la lavadora con cargas completas de ropa.
-Mantén las ventanas bien abiertas para que tu inmueble esté bien ventilado.
-En la noche enciende sólo las luces que estés usando.
-Repara llaves de agua y pocetas.
-Denuncia fugas de agua, y derroche de electricidad.
Eduardo Fuenmayor F.
vanguardia61@gmail.com
El uso indiscriminado de bombillos a plena luz del día, tanto en comercios como en dependencias gubernamentales, sin aparente justificación, refleja una falta de conciencia de tal magnitud, que acusa una tremenda ignorancia en cuanto al cuidado que se debe tener del recurso energético, y por ende del medio ambiente. Este derroche también se puede apreciar en muchas comunidades urbanas y rurales de los Valles del Tuy; no tan sólo el de electricidad, sino también el desperdicio de aguas blancas, necesarias para el sustento humano.
Es de suma importancia que se tome conciencia en cuanto al uso adecuado de los recursos naturales.
Recomendaciones:
-Cambiar bombillos de luz incandescente (amarilla), por bombillos ahorradores.
-Aprovechar al máximo, y en todo momento, la luz solar para la iluminación diurna.
-Si utilizas el computador por largas horas, y vas a pasar minutos sin operarlo, apaga el monitor.
-Utiliza la lavadora con cargas completas de ropa.
-Mantén las ventanas bien abiertas para que tu inmueble esté bien ventilado.
-En la noche enciende sólo las luces que estés usando.
-Repara llaves de agua y pocetas.
-Denuncia fugas de agua, y derroche de electricidad.
Eduardo Fuenmayor F.
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