martes, 5 de marzo de 2013

Defender la UCV



Febrero fue un mes de agitaciones existenciales por mis compromisos como estudiante-trabajador de esta amada nación.
   El pasado 7 de febrero fue especial. Asistí a la UCV, donde hubo un paro administrativo y obrero. Esto me hizo recordar que esa "casa que vence la sombra" no es solamente un eslogan; es un espíritu, un estremecimiento, una convocatoria a la participación de lucha, una imagen forjadora de múltiples anhelos patrios, universitarios, que busca lo mejor desde el momento en que decidimos y fuimos aceptados en tan distinguida institución.
Sin embargo, nadie nos dijo que la lucha era sin complejidades. Esa "vencedora de sombras" se está "parando" por el desaire, que no solamente ocurre un solo día, sino que se ve de sol a sol, de luna a luna, en sus instalaciones, en su comunidad, en los gestos, en las oscuridades que transitan la vida estudiantil nocturna.
No se sabe con acierto el día que comenzó el deterioro físico-espiritual, pero allí está, cada instante, cuando sufrimos robos, hurtos, intentos de asesinatos, tráfico de drogas ilícitas, violencia física y verbal, mala ciudadanía, sintiendo el miedo de transitar por tu UCV, ausencia de respeto para la convivencia, trabajadores mal pagados, estudiantes sufriendo las inclemencias de sus ineptitudes como ciudadanos, como personas educadas, incapaces de conocer su UCV pero vanagloriados por ser ucevistas, profesores incompetentes, autoridades ineficaces, trabajadores indolentes, visitantes de la casa de estudio destructores de lo poco que nos queda.
Hasta cuándo se pensará que lo que le pasa a la UCV no nos afecta al país; ¿por qué no nos unimos sin sacrificar nuestros principios ni valores?; ¿por qué no nos enseriamos y aceptamos que la responsabilidad de los problemas de la UCV es de todos?
Víctor Ramírez Pulido 
Estudiante de la UCV
Hab. 23 de Enero
pulido.victorramirez@hotmail.co

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