miércoles, 26 de enero de 2011

Invasiones sin control

Las construcciones improvisadas en terrenos no aptos para viviendas transgreden los bosques, cerros y montañas y además colapsan los servicios de recolección de basura, agua y vías. Así ocurre, por ejemplo, en los primeros 7 kilómetros de la carretera Panamericana y en los 12 kilómetros de carretera hacia El Junquito tanto por Catia como por La Yaguara.
¿Dónde se evidencia que no es por necesidad, sino por negocio, y vagabundería? ¿La población sabrá cuánto cuesta construir una casa de placa hoy en día? Estas personas se roban la luz y el agua para llevarlas hasta estas casas, y nosotros, venezolanos que habitamos en viviendas dignas, debemos restringir el uso de estos servicios o mejor dicho hacer uso estrictamente necesario para poder seguir disfrutando del mismo, cuando en todas las barriadas e invasiones permanecen los bombillos encendidos las 24 horas del día y los chorros perdiendo agua a diestra y siniestra.
Sin agredir a estas personas que son seres humanos, la intención es invitarlos a la reflexión: ¿Dónde han habitado durante tanto tiempo antes de llegar a esos terrenos? Esa es la calidad de vida por la que pelean día a día? Qué futuro pretenden tener para ofrecerles a sus familias? Necesitamos que el Gobierno tome cartas en el asunto.
Caracas está colapsada; ya no cabe un ciudadano más, en cualquier momento el servicio eléctrico dará su último aliento por este desmesurado crecimiento en las invasiones y barriadas. Hay que crear un instrumento para penalizar este abuso y atropello tanto de los espacios como de los servicios, y crear un mecanismo que controle las malas construcciones ejecutadas, ya que hemos visto durante toda esta temporada de tempestades las consecuencias nefastas de las mismas.
Es necesario la toma de conciencia por parte de estos ciudadanos que hacen bases para una casa y luego la convierten en edificios de 4 y 5 pisos para alquiler o para traerse a los familiares del interior del país o del extranjero, y luego vemos como éstas van cediendo por el peso. Urge una solución y se llama organización, planificación y ejecución para crear ciudades satélites en otros estados que poseen muchos terrenos, donde se ofrezca además de viviendas, fuentes de empleo, escuelas, liceos, universidades, centros comerciales, y empresas de bienes y servicios, entre otros. Hay que descentralizar.

Keyna Cáceres
TSU en Turismo, taxista y habitante de la Urb. Bicentenario (Km 5 de la carretera Panamericana).
keyna_c@hotmail.com.

No hay comentarios:

Publicar un comentario